abril 18, 2012

Alternativas a la lucha contra el narco

Rubén Aguilar (@RubenAguilar)
Consultor y profesor de la Universidad Iberoamericana
raguilar@eleconomista.com.mx
El Economista

La discusión sobre la estrategia prohibicionista y punitiva en contra del narcotráfico y sus consecuencias no estaba en la agenda de la VI Cumbre de las Américas, celebrada la semana pasada, pero se convirtió en un tema obligado en los discursos de buena parte de los jefes de Estado y de gobierno ahí presentes.

Para responder a la inquietud de quienes antes de la reunión se habían manifestado sobre la necesidad de discutir el tema, el presidente anfitrión, Juan Manuel Santos, de Colombia, en la inauguración del encuentro, el 14 de abril, indicó que era necesario evaluar la actual estrategia y planteó la necesidad de buscar alternativas que, sin dejar de combatir al crimen, redujeran los niveles de violencia y el número de muertos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ahora en campaña por su reelección, horas antes se pronunció en contra de la legalización y también del cambio de estrategia que impulsa el gobierno de Estados Unidos, sin evidencia de éxito, desde 1971. La intervención de Obama se inscribe en el doble discurso de la política de ese país sobre el tema, que exige el “combate” a los de fuera, pero sostiene una política muy permisible al consumo hacia adentro.

Fue el presidente de Guatemala, el general retirado Otto Pérez, quien meses antes de la reunión puso el tema sobre la mesa. Santos propone que esta Cumbre puede “ser el punto de partida para que se inicie el análisis” de la estrategia y el tema pueda incorporarse a la VII Cumbre que habrá de celebrarse dentro de tres años. Cierto que es mucho tiempo, pero es un avance que el tema se instaló en la agenda pública y ya no resulta tabú para los jefes de gobierno de la región.

El punto central que debe guiar la discusión lo planteó bien Santos: “Llegó el momento de analizar si lo que se hace en materia de lucha antidrogas es lo mejor o buscamos una alternativa más efectiva y menos costosa”. De eso es precisamente de lo que se trata. VI Cumbre no pudo consensuar una declaración conjunta, pero sí acordó que en el marco de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se abra la discusión e investigue sobre estrategias alternativas que puedan resultar más efectivas y menos costosas a la que ahora se realiza.

El gobierno del presidente Calderón ha sido un defensor a ultranza de la estrategia prohibicionista y punitiva, que como bien lo indican otros presidentes y expresidentes de la región, ha sido un fracaso.

La política seguida por México es la evidencia más destacada. El próximo gobierno de la República debería jugar un papel central en el proceso de búsqueda de alternativas que próximamente abrirá la OEA. Después del resultado de la actual “guerra” debería ser prioridad para el próximo Presidente. Más de lo mismo sólo reiteraría el fracaso.

Mesa que más aplauda

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Van despertando. Los candidatos a la Presidencia van dejando poco a poco su letargo y su área de confort, ésa que los tiene en sus laureles y que les dice que ahí la llevan, aunque no sea cierto. Comienzan a atacar al oponente. Ya desde hace unos días, Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador (como si éste estuviera a la misma distancia que la panista) le tiraban directo a Enrique Peña Nieto.

El asunto de los debates, que poco ha entusiasmado a los electores, ha sido uno de los temas que han generado declaraciones.

Mientras que el candidato priista aseguró que prefiere proponer que debatir, en una clara estrategia por ponerse a salvo de sí mismo, y siguiendo la línea de su equipo de campaña, que mucho se ha esforzado por mantenerlo fuera de escenarios que lo volvieran a poner en evidencia.

Josefina Vázquez Mota lanzó una propuesta que no puso nada contento a AMLO, cuando habló de un debate sólo entre los dos candidatos punteros y en la víspera del día de la elección. Y sí, ya habíamos dicho aquí sobre la idea de AMLO de debatir una vez por semana, ahora sí, durante la campaña.

Pero también llegó el tema de los spots, que han puesto en entredicho la palabra de los dos candidatos punteros. Enrique Peña Nieto llamando mentirosa a Josefina Vázquez Mota, ella, contestándole de la misma forma. Que si uno no cumplió sus compromisos siendo gobernador del Estado de México, que si la otra maneja cifras sobre aquello de los “pisos firmes”, que no corresponden a los registros. En fin, ambos acusándose de mentirosos y entrándole a una guerra sucia que incluso hizo que se generara un debate, no entre ellos, sino entre personajes de ambos partidos, el PAN y el PRI, para presumir logros de cuando Peña Nieto era gobernador, y de cuando Josefina Vázquez Mota despachaba al frente de la Sedesol o de la SEP o siendo líder de los panistas en San Lázaro.

Ayer ahí estuvieron, bajo la obra número 127 de Enrique Peña Nieto gobernador, en Tlalnepantla, Estado de México. Pedro Joaquín Coldwell, presidente nacional del PRI; Luis Videgaray, coordinador de la campaña del priista, junto con otros personajes del tricolor, hasta carpa pusieron para recibir a los panistas. Y llegaron Gustavo Madero, dirigente nacional blanquiazul, y Roberto Gil, coordinador de la campaña de Josefina Vázquez Mota.

Dándose con todo, sacando sus trapitos al sol. Que si el caso Paulette, que si el incumplimiento de las promesas, precisamente aquella que generaría el distribuidor vial Las Armas, en la zona que conecta el DF con el municipio de Tlalnepantla, por los rumbos de Puente de Vigas. ¡Y vaya zafarrancho! Dimes y diretes... y se fueron los priistas, ni porque ellos, muy ufanos, hasta sillas y mesas pusieron. No hubo acuerdo, así que ahora les tocará (o nos tocará) preparar otra mesa de la verdad, para que nos expliquen qué pasó con la Mesa de la Verdad.

Y eso que Andrés Manuel López Obrador había dicho que tal debate era una pérdida de tiempo. Pues cómo no iba a decir eso, si la nota se la llevan de nuevo, tal como en el arranque de la carrera por la Presidencia, el PRI y el PAN. Y es que ahora sí parece una campaña... Y no olvidemos que, en campañas, la única invitada que no llegará a una Mesa de la Verdad, será la doña Verdad en cuestión. En campañas, la única mesa que gana, es la mesa que más aplauda...

Por qué Facebook compró Instagram

Julio Serrano
Apuntes Financieros
Milenio

En lo que representa la adquisición más grande de su historia, Facebook anunció la semana pasada que comprará Instagram por mil millones de dólares. Fundada hace apenas 18 meses, Instagram es una empresa que permite a sus usuarios compartir y manipular fotos con amigos. Sus ventas a la fecha: cero. Leyó bien, cero pesos, cero centavos.

¿Qué le vio Facebook a Instagram? Obviamente no fue su capacidad inmediata de generar flujo. Lo que le atrajo fueron sus atributos sociales para una plataforma móvil. Facebook, como todos sabemos, es la empresa de redes sociales más importante del mundo. Pero sus fortalezas se concentran en el campo de la computación fija, no tanto en la móvil. Aunque ha hecho avances en cambiar este perfil, sus más de 800 millones de usuarios continúan conectándose con sus “amigos” a través principalmente de una computadora de escritorio.

Instagram es una empresa que se enfoca exclusivamente a artefactos móviles. De hecho no tiene presencia en la plataforma tradicional de computadoras fijas. Ni siquiera utiliza el internet para ofrecer su producto. Utiliza aplicaciones móviles, o “apps”. Aún así y pese a estar hasta hace poco disponible solo para usuarios del iPhone y del iPad, Instagram ha logrado sumar 30 millones de usuarios en unos cuantos meses.

Facebook claramente ve en Instagram una manera de acelerar su penetración móvil. Mientras que compartir fotos en Facebook desde un smartphone es complicado, vía Instagram es casi automático. Con suerte, Instagram podría representar un motor de crecimiento futuro.

Pero las ventajas estratégicas que podría aportar Instagram son solo una parte del razonamiento. La compra cuenta con un componente defensivo importante. Al comprar Instagram, Facebook impide que alguno de sus grandes rivales lo compre. Lo último que quería Facebook es que Instagram, y sus grandes atributos de red social móvil, cayeran en manos hostiles. El mundo de la tecnología es muy fluctuante. Un día una empresa está arriba y al día siguiente otra. ¿Por qué no mejor sacar a Instagram de la ecuación antes de que pudiera representar una amenaza?

Con todas estas razones, mil millones de dólares parece mucho para pagar por una empresa sin ventas. Pero hay que poner el precio de compra en perspectiva. Facebook saldrá pronto a la bolsa a una valuación que podría alcanzar los 100 mil millones de dólares. Estamos hablando que Instagram le costaría un 1 por ciento de su valor de mercado. En otras palabras, no pierde mucho si su apuesta acaba siendo equivocada.