mayo 10, 2012

Una nueva hegemonía priista

Carlos Elizondo Mayer-Serra (@carloselizondom)
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

Dado el rígido formato, la falta de contundencia por parte de Vázquez Mota y de López Obrador, el efecto distractor de Quadri y un desem- peño sin deslices de Peña, el debate no parece haber cambiado de forma importante las preferencias electorales. Enrique Peña Nieto va a ser el siguiente presidente de México, salvo un desastre mayor en su campaña.

Con la actual intención de voto, el PRI ganará también las dos Cámaras. Obtuvo sólo el 36 por ciento en la elección del 2009 y hoy tiene con el PVEM la mayoría de la Cámara de Diputados. En esta elección obtendrá mucho más. El PAN perderá el gobierno y terminará también el llamado gobierno dividido, donde el partido del Presidente no controla ambas Cámaras.

Muchos de mis colegas están felices. Según ellos, el gobierno dividido explica la falta de las reformas que México necesita. En nuestro país hay muchos actores dominantes en el sector donde se desempeñan, desde el empresarial, paraestatal y sindical, que nos extraen recursos extras a los consumidores y por ello, en gran parte, crecemos mediocremente. ¿Será mejor tener un partido político dominante para enfrentarlos? Es una opción, pero no es una condición suficiente. ¿O al convertirse nuevamente en un actor sin pesos y contrapesos, el PRI usará ese poder para ser un extractor más de rentas?

En el corto plazo va a ser bienvenido un Presidente con más fuerza. Seguramente será capaz de llevar a cabo algunas de las reformas pendientes, en particular la energética. Puede haber incluso una suerte de euforia porque finalmente alguien está a cargo, luego se corre el riesgo de que vengan los excesos, la intolerancia a la crítica, la opacidad, la vanidad, el endiosamiento. El PRI no parece haberse renovado. Les puede suceder lo que advirtió Napoleón al regreso del exilio: "A los pocos meses de reinar los Borbones, os han convencido de que no han olvidado nada y que no han aprendido nada".

Sin embargo, hay una gran diferencia frente al pasado. Será un PRI legítimo, llegará con el voto del ciudadano. No sólo del más pobre. En todos los segmentos educativos y sociales hoy Peña Nieto va arriba en las encuestas. El PRI, al final de su largo reinado, sabía que había dudas sobre su legitimidad. ¿Cómo se va a comportar con un claro mandato electoral? Me temo que los hará menos recatados.

El ex presidente Fox ha afirmado que no le parece arriesgado que el PRI regrese al poder. Nos dice con tranquilidad que existen pesos y contrapesos. El central es el Congreso. Pero si el PRI alcanza la mayoría en las dos Cámaras, el Congreso dejará de ser la restricción que hoy es. Siempre hay riesgos en que alguien tenga todo el poder.

El primero es que usen la mayoría en el Legislativo para erosionar instituciones que le han dado más transparencia y han acotado el Poder del Ejecutivo, desde el IFAI, el Servicio Profesional de Carrera y el Coneval, institución que evalúa la política social. Éstas y muchas otras restricciones se eliminan con un simple cambio legal, que si tienen la mayoría en ambas Cámaras, será fácil de lograr. Quedarán sólo las limitaciones que están en la Constitución, pero éstas son sobre todo las asociadas con las reformas estructurales. Sólo allí van a necesitar al PRD o al PAN.

El segundo es perder la estabilidad macroeconómica. Desde que el partido en el poder se quedó sin la mayoría en la Cámara de Diputados en 1997, no hemos vuelto a tener una crisis de fin de sexenio. Una oposición fuerte en el Legislativo no hubiera aceptado el crecimiento desbordado del gasto público, muy por arriba de lo presupuestado, en los dos últimos años del gobierno de López Portillo. Tampoco los excesos de Moreira en Coahuila. No sólo es el nivel del déficit, sino la calidad del gasto; habrá una gran tentación a disminuir la rendición de cuentas.

Los panistas mostraron que en la administración no son competentes, pero fueron antes una buena oposición. A diferencia del PRD, no se dedicaron a decir que no en automático. En muchas ocasiones votaron por lo que creyeron. En materia económica son los únicos con una genuina vocación por la competencia y los mercados. No he decidido aun mi voto por la Presidencia, pero en el Congreso votaré por el PAN, para que sea oposición. Es lo que saben hacer. Espero logren suficientes votos como para no ser una oposición meramente testimonial. También espero que el haber mantenido la Presidencia por 12 años no les haya arruinado sus antiguos talentos.

Los jueces del narcotráfico

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

Jesús Guadalupe Luna Altamirano, magistrado del Tercer Tribunal Unitario de la Ciudad de México, decidió el 11 de abril de 2008 que no había elementos para fincarle una responsabilidad penal a Iván Guzmán Salazar, un hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, en los delitos de delincuencia organizada y de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita.

“Se absuelve a Archivaldo Iván Guzmán Salazar de toda sanción ministerial, por lo anterior se ordena su inmediata y absoluta libertad”, decretó el magistrado Luna Altamirano y horas después el Chapito fue puesto en libertad. Había sido detenido en Zapopan, Jalisco, la madrugada del 14 de febrero de 2005 por un incidente de tránsito, portando una identidad falsa. Fue acusado de delitos de delincuencia organizada, de lavado de dinero y también del asesinato de una joven canadiense en Guadalajara. Estuvo primero en el Reclusorio Sur del DF y cuando se supo que había un plan para rescatarlo de ese penal fue trasladado al de alta seguridad del Altiplano, en el Estado de México. Pero el juez Luna Altamirano decidió dejarlo en libertad, una sentencia cumplida el 12 de abril de 2008, y desde entonces está prófugo. Apenas ayer, la justicia estadunidense incorporó al Chapito en su lista de narcotraficantes con restricciones financieras y comerciales e incautó sus cuentas en Estados Unidos. Está acusado de lo mismo que en México: lavado de dinero y delincuencia organizada.

El récord del juez Luna Altamirano en liberación de narcotraficantes no admite lugar a dudas: libera a todos. Esto escribimos en este mismo espacio hace exactamente seis años, antes de que Felipe Calderón tomara posesión de su cargo como Presidente de la República: “Apenas el siete de noviembre pasado, se presentó una queja en el Consejo de la Judicatura contra el magistrado Jesús Guadalupe Luna Altamirano, del Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, porque dejó en libertad, el 31 de mayo de 2006, y de un plumazo, a 20 personas acusadas, y condenadas en primera instancia, por la operación con recursos de procedencia ilícita. Los acusados habían sido detenidos en una bodega en Boca del Río, Veracruz, cuando custodiaban tres millones 150 mil dólares, ocultos en un camión que llevaba el logotipo de Praxair, destinado aparentemente para el transporte de gas, pero adaptado para el traslado de droga y dinero… (Los liberó) a pesar de que la detención fue parte de una larga labor de inteligencia y derivó de la detención previa, en la carretera Sonoíta-San Luis Río Colorado, de un tráiler similar, con el mismo logotipo, en el que se transportaban poco más de mil 700 paquetes de mariguana, con un peso superior a las cinco toneladas de esa droga”.

Todas las pruebas documentales del caso, decía esa columna de noviembre de 2006, “incluyendo la relación entre la detención en Sonora y la forma en que se llegó al almacén y el transporte con dinero en Veracruz, le fueron entregadas al juez Luna Altamirano, pero éste, en su sentencia, sostuvo que la única prueba que obraba en contra de los detenidos era el parte informativo del policía que encabezó el arresto. Por lo tanto, el juez consideró que no se podía demostrar que los detenidos supieran de la existencia de los más de tres millones de dólares ocultos en el camión que protegían y que, además, de saberlo, no se comprobaba que supieran que procedían de una fuente ilegal”.

O sea que el juez ordenó la liberación de todos los detenidos luego de que “una operación realizada por el Ejército logra la detención de un tráiler con cinco toneladas de mariguana en Sonora. Se realiza toda una operación de inteligencia a lo largo del territorio nacional. Se llega al depósito de Veracruz donde se encuentra otro tráiler igual con más de tres millones de dólares, pero para el juez que dictamina el caso no hay nada extraño, los detenidos con el dinero pueden regresar a su casa porque no sabían que (el dinero) estaba allí y no eran conscientes que se trataba de recursos ilícitos... seguramente porque todo el mundo guarda millones de dólares en tráilers camuflados. Más grave aún, el juez dictó la sentencia y liberó a los acusados y posteriormente avisó a la PGR de ello, de forma tal que la Procuraduría no pudiera ampararse contra su resolución. Veinte acusados de narcotráfico regresaron sin problemas a la calle. El caso del juez Luna Altamirano ya está en manos de la Judicatura, pero, como en muchos otros, si no se comprueba un acto específico de corrupción, no pasará nada”. Y no pasó nada, no hubo sanción. El juez Luna Altamirano, cercanísimo a don David Góngora Pimentel, que sería el consejero jurídico de López Obrador de llegar éste a la Presidencia de la República, después de esas decisiones también liberó al Chapito (y a 14 de sus familiares), liberó a La Reina del Sur, Sandra Ávila, a los secuestradores del ganadero Carlos Pilgram y a muchos otros. Ahora al Chapito Guzmán lo condena la justicia estadunidense por lo mismo que el juez Luna Altamirano lo liberó hace cuatro años en México. Y sigue sin pasar nada.

Terror a domicilio

Héctor Aguilar Camín (@aguilarcamin)
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Antier, en el noticiario estelar de Ciro Gómez Leyva, MILENIO Televisión transmitió el video de la tortura mortal ejercida sobre miembros de la Marina por sicarios de Los Zetas. Los sacrificados aparecieron mutilados bestialmente, uno de ellos de las piernas, con una sierra eléctrica.

MILENIO Diario informó en su edición de ayer que los torturadores homicidas son menores de edad, detenidos, luego de aquellos hechos, en un enfrentamiento a tiros. Uno de los detenidos portaba en el teléfono, o en algún otro dispositivo de grabación, las escenas de su atroz ejercicio.

He disentido antes, y disiento de nuevo ahora con mi casa, MILENIO, y con mis queridos amigos y colegas, Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín, sobre la pertinencia periodística, política y moral de exhibir esas imágenes, aduciendo su carácter único como documento de una realidad que no puede soslayarse.

No discuto la fuerza de las imágenes, discuto su pertinencia para un periodismo que no es de nota roja ni quiere serlo, que quiere servir a otras causas además de la de impactar a la audiencia con imágenes salvajes, de tortura y mutilación de personas que son, además, quienes representan la última trinchera de la sociedad contra sus asesinos.

La difusión del hecho no puede sino servir a los criminales en su propósito, bien conocido y documentado, de infundir terror.

Imágenes como las divulgadas por MILENIO aterrorizan a los televidentes por su simple exhibición.

Aterrorizan a las familias de los marinos, soldados y policías que no solo se juegan la vida en su línea de combate, sino que pueden perderla en trances de sadismo y saña prolongados, como los que vimos ayer en la pantalla de MILENIO.

Y aterrorizan, desde luego, a menos que los supongamos de un valor inhumano, a los propios miembros de las fuerzas armadas que libran esta lucha por nosotros.

Los homicidas obtienen, en cambio, lo que buscan frente a sus perseguidores, frente al público y frente a sus rivales, ante quienes quieren presentarse como lo que son: salvajes sin límite a los que hay que temer, con los que vale más no meterse, y a cuya sevicia y brutalidad estamos expuestos.

No sé qué servicio de información, comprensión o conducta útil pueda prestarse al público con la difusión de este ramillete de horrores.

Sé el efecto que ha tenido en mí: efectivamente, aterrorizarme. Y en mi propia casa.

Terror a domicilio.