junio 19, 2012

#Debate132 - Grabación completa



Autoflagelación

Federico Reyes Heroles
Reforma

Palabras más palabras menos el encuentro comenzó así. He venido a México a aprender. La estabilidad económica que ustedes han logrado en las últimas décadas es un ejemplo a seguir. Las regulaciones bancarias son mucho más sólidas que las nuestras. Los bancos están mucho mejor apalancados que los nuestros... y por ahí se fue. Mi asombro crecía por minutos. Acostumbrado a siempre ser vapuleado en las comparaciones frente a otros países y a cierta soberbia estadounidense, las palabras pronunciadas por un funcionario de la Reserva Federal de los Estados Unidos me parecían increíbles. La conversación fue rica, muchos de los asistentes eran directivos bancarios y también del Banco de México. Richard Fisher haría públicas sus opiniones en el Financial Times unos días después (24/05/2012).

Aquí estamos después de una crisis económica sólo comparable con la del 29 -aunque hay quien afirma que la del 2008 fue peor- con un crecimiento económico, alrededor de 3.5%, lejano a lo deseable pero que tampoco puede caer en el desprecio, con un monto de reservas que jamás soñamos, con una fluctuación que ya no repercute directamente en la inflación y que ya no provoca traumas nacionales. De los países de la OCDE en este año sólo Chile nos supera en crecimiento. Los pronósticos de inflación tanto para este año como para el 2013 son benignos, 3%, y el crecimiento en el 13 podría incrementarse un poco, 3.8%, según la SHCP.

Detrás de esa historia de tranquilidad está la auténtica independencia del Banco Central impulsada por Pedro Aspe durante la gestión del innombrable Salinas de Gortari. También está la flotación del peso -logro de Zedillo- que se consiguió después de la traumática crisis del 94-95 y por supuesto una larga lucha contra el déficit fiscal que en el fondo fue un cambio de cultura económica. Recordemos los años en que un mayor déficit era expresión de una política económica "progresista". El Estado obeso fue puesto a régimen y aunque el gasto burocrático sigue siendo el mayor de la OCDE y todavía hay mucha tela de dónde cortar, hoy el crecimiento ya no depende del Estado y los análisis muestran que el paciente está en mejores condiciones. Mientras en los países europeos la deuda pública es de tres dígitos -el promedio de la OCDE es de 107%- en México asciende al 35%. Mientras la eurozona decrece nosotros crecemos. No está mal.

De los 34 países de la OCDE México es el séptimo con menor desempleo. Y aunque esto se explica en parte por la informalidad -alrededor del 30% del total del PIB- ella ha operado como una eficiente válvula de escape. Otra cosa es la ilegalidad que debe ser combatida frontalmente. Nuestro Índice de Desarrollo Humano supera al de los famosos BRIC's. La pobreza alimentaria, la más grave de todas, se disparó después de la crisis del 2008, hoy desciende y podría ser de un dígito en la próxima gestión. La mayoría de los mexicanos ve bien el comercio internacional -casi el 60%- y el intercambio comercial con Estados Unidos rebasa los 600 mil mdd. Tampoco está mal. El costo de la manufactura mexicana regresó a niveles atractivos. Parece que el susto que nos llevamos con la mano de obra barata en particular de China ya no está operando a su favor. Buena noticia.

Según la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), de 118 economías México ocupa el lugar número 30 en competitividad industrial. Por supuesto que debemos mejorar pues China está en el quinto lugar con casi el doble, pero la ruta es correcta. Hay ramas como la automotora en la cual México ocupa el octavo lugar habiendo desbancado a Canadá, Francia y España. La semana pasada Embraer, la compañía brasileña que produce o ensambla aviones, anunció el posible establecimiento de una planta en el Bajío. Querétaro se perfila como un cluster muy atractivo en esa área. México produciendo aviones, podría ser, ya lo es parcialmente. En México se gradúan más ingenieros que en Alemania, Brasil o España. Nuestra participación en el mercado mundial asciende a 1.42%; es cierto Brasil e India nos superan por poco (1.66 y 1.69) pero ellos tienen respectivamente 80 y 1050 millones más de habitantes. Sea como sea México es la onceava nación más poblada y nuestra economía ocupa ya el lugar 14 de casi 200.

En las campañas se dicen muchas barbaridades: que estamos peor que hace 100 años dijo un senador, que los pobres se han multiplicado, que México está estancado, que vamos para atrás. Salvo en violencia -que es una discusión en sí misma muy compleja- raro es el indicador que no muestre una claro avance. Dos partidos han gobernado desde la Presidencia y no admiten ningún logro del otro. PRI y PAN se imputan recíprocamente las lacras del país. Otra mecánica, con menor sex appeal, menor atracción para el circo político sería aceptar que ni unos ni otros lo han hecho tan mal. El ciudadano confundidoes el gran perdedor de este proceso de ,autoflagelación. Pero por algo está aquí el G20.

Paco Calderón





¿PRIAN o PARM?

Jorge Chabat
jorge.chabat@cide.edu
Analista político e investigador del CIDE
El Universal

Durante los últimos años el ahora candidato de las izquierdas a la presidencia de la república Andrés Manuel López Obrador ha venido insistiendo en que el PRI y el PAN son lo mismo. De hecho, ha acuñado un término que ya se hizo popular entre sus seguidores: el PRIAN. Su argumento se basa principalmente en que ambos partidos han apoyado reformas similares en el ámbito económico, políticas neoliberales, pues, para usar la jerga de moda, y que por ello son harina del mismo costal. Por su parte, la candidata panista a la presidencia Josefina Vázquez Mota ha insistido en las últimas semanas en que el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, y López Obrador representan básicamente dos caras de la misma moneda: que ambos son el PRI pero con distinto rostro. López Obrador, ha dicho la panista, representa al PRI populista y autoritario, el que llevó la quiebra al país, en tanto que Peña Nieto representa simplemente al PRI heredero de las prácticas antidemocráticas. Y lo cierto es que ambos argumentos tienen razón.

Efectivamente, en materia económica el PAN y el PRI de las últimas tres décadas —no en las anteriores— coinciden más o menos, aunque todavía hay resistencias en algunos sectores del PRI a varias de las reformas que necesita la economía para volverse más competitiva en un mundo neoliberal. Sin embargo, la izquierda mexicana hoy por hoy se parece más al PRI de los años sesentas y setentas que a los partidos de izquierda modernos que existen en otras latitudes. Y se parece no sólo en la parte económica, en la cual el discurso lopezobradorista tiene muchas semejanzas con el del PRI de esos años, sino también en la parte política: hay todavía intolerancia hacia los que piensan diferente, una retórica que recuerda a la de la “unidad nacional” enarbolada por el viejo PRI frente a los grupos que se oponían a la Revolución mexicana.

Ciertamente, algunos podrán decir que el PRD en el Distrito Federal aprobó las reformas a favor de las libertades para contraer matrimonio a personas del mismo género y de las mujeres sobre la interrupción del embarazo y que ése es uno de los postulados de los partidos de izquierda modernos. Ello es cierto, aunque López Obrador no apoyó estas reformas en su momento cuando fue jefe de gobierno capitalino. Ello sugiere que los partidos políticos no son homogéneos. Y en ese sentido llama la atención que la candidata del PAN se ha mostrado más liberal que el propio AMLO al oponerse abiertamente a la criminalización del aborto.

En fin, lo que tenemos son partidos heterogéneos, pues en el PRD hay también quienes apoyan una mayor liberalización de la economía y un mayor compromiso con la democracia liberal. Sin embargo, la fracción dominante hasta ahora en la izquierda es precisamente la que quiere parecerse más al viejo PRI. De hecho, un nombre más adecuado para los partidos de izquierda en este momento sería el que tenía aquel viejo partido satélite del PRI y que reclamaba volver a los orígenes de la Revolución: Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM). Eso es lo que busca AMLO en este momento: volver a los orígenes del movimiento revolucionario, con todo lo que ello implica.

Estamos a dos semanas de la elección. Hay dos opciones electorales que prometen un cambio. Y ciertamente las dos van a buscar cumplirlo: una quiere cambiar para volver a los años 70, la otra a los años 80. Las dos ciertamente significarían un cambio. La tercera opción plantea continuar con una transición económica y política que ha enfrentado contratiempos y que no ha podido consolidar una prosperidad nacional ni una estructura democrática. La decisión no es fácil. Finalmente cada quien decidirá de acuerdo con sus valores y expectativas.

¿De cuál fumaron?

Jorge Alcocer Villanueva
Reforma

Desde las elecciones federales de 1994 diversos organismos internacionales, a iniciativa propia o por invitación del IFE, envían a México representantes especializados, cuya misión es conocer y observar nuestro sistema electoral y emitir una opinión al respecto.

Para el proceso electoral de 2012 el Centro Carter (dirigido por el ex presidente James Carter, con sede en Atlanta) la Unión Europea (UE) y la OEA han aceptado la invitación. Los dos primeros han designado misiones con un reducido número de especialistas; el Centro Carter 3 y la UE 2. La OEA, cuya misión está encabezada por el ex presidente de Colombia, Cesar Gaviria, está por definir el número de sus integrantes, y las tareas a desarrollar durante su estancia en nuestro país.

La presencia de este tipo de misiones internacionales se remonta al año 1994, por lo que estamos ante la cuarta experiencia en esta materia. Las actividades de los "visitantes extranjeros", como eufemísticamente los denomina el Cofipe, están dirigidas a conocer las modalidades del desarrollo del proceso electoral federal, en cualquiera de sus etapas, debiéndose sujetar a las bases y criterios que determine el Consejo General del IFE (Art. 118.2)

En las elecciones de 1994 y 2000 los reportes de los visitantes extranjeros contribuyeron a fortalecer la confianza en el trabajo del IFE y en los resultados de la jornada comicial; los reportes fueron entregados al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que los canalizó a las autoridades electorales. En 2006, el conflicto postelectoral provocó que las misiones internacionales perdieran importancia en los medios de comunicación y en consecuencia ante el electorado.

Es práctica reiterada que los visitantes se entrevisten con funcionarios electorales, así como con candidatos, dirigentes partidistas y especialistas en la materia, con quienes intercambian información y plantean dudas que, en la mayoría de los casos, surgen de sus pláticas con actores partidistas. He tenido la oportunidad de conversar con los especialistas del Centro Carter y la UE, así como de enterarme, de manera indirecta, de algunas preocupaciones del ex presidente Gaviria.

Me llama la atención la compartida preocupación por el supuesto "fraude" que podría tener lugar el día de la jornada electoral, a través de una pretendida manipulación o adulteración del conteo rápido y del sistema de resultados preliminares del IFE (PREP) para declarar el triunfo del candidato presidencial del PRI.

La "lógica" de tal escenario es la siguiente: la noche de 1o. de julio, "las televisoras" darían a conocer los resultados de los exit poll (encuestas a la salida de casillas) otorgando un margen suficiente de ventaja a Enrique Peña Nieto; con esos datos, "el IFE" ajustará los del conteo rápido a su cargo, para que coincidan; una vez difundido lo anterior, "las televisoras" darán a conocer sus propios conteos rápidos, que coincidirán con los del IFE, que a su vez habrá dispuesto lo necesario para que, a través de un "algoritmo" introducido en el PREP, ese sistema "ajuste" los resultados en el número de casillas que sean necesarias, hasta garantizar que el resultado final del PREP coincida con los resultados de los exit poll y los conteos rápidos.

La etapa final del siniestro plan consistiría en la adulteración de actas y boletas, ya sea en las casillas o en los consejos distritales del IFE, para hacerlas coincidir con los datos que el "algoritmo" dentro del PREP haya establecido; tal operación, que supone miles de casillas y un elevado número de distritos electorales, estaría respaldada por la sustitución de funcionarios de casilla, la compra de representantes de partidos políticos en las mismas y de funcionarios electorales en los consejos del IFE.

De mi parte, les he dicho que tal escenario, y cada una de sus partes, es un desbocado ejercicio de imaginación, de imposible realización práctica; supone el asalto y control del IFE, desde la base hasta la cúspide. La teoría del "algoritmo" en el PREP circuló en 1994 y 2006, sin ninguna base y mucho menos algún indicio de prueba. Si los conteos rápidos coinciden con el PREP es porque están bien hechos, como ocurrió en 1994 y 2000, y también en 2006.

Después de explicar la imposibilidad del "fraude", recomendé preguntar, a quienes lo difunden, ¿de cuál fumaron?

Votan las tribus y los caciques

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

El dispendio para garantizar el voto cautivo es la norma y el voto de los ciudadanos independientes vale cada día menos.

Hace meses dijimos que la contienda por la Jefatura de Gobierno del DF pintaba para ser incluso más interesante que la presidencial. Parecía que sería cerrada. Por primera vez, el PRD iría con un candidato, Miguel Mancera, que en términos estrictos no es militante del partido y sus lazos con las tribus del sol azteca son por lo tanto más débiles. Mancera competiría contra tres mujeres: una muy capaz, Beatriz Paredes, que ha sido casi todo en la vida política del priismo, e Isabel Miranda de Wallace, una mujer extraordinaria, que logró lo que pocos: llevar ante la justicia a los secuestradores y asesinos de su hijo, y luego convertir la lucha contra el secuestro y por la seguridad en el objetivo de su vida. Rosario Guerra tiene en ese sentido una carrera menor, pero incluso así, ha sido, en el pasado, una de las pocas lideresas que dio el PRI en el DF y que brillaron, en su momento, con luz propia.

Todas esas expectativas quedaron reducidas a una campaña opaca, en la cual la ventaja de Mancera sigue creciendo sin que el candidato de las izquierdas haga demasiado para impulsarla: en los hechos la administra y se encuentra enfrentado con un PRI que no ha encarado hasta ahora la campaña con la necesaria seriedad y un PAN que apenas ha logrado contactar su lógica tan burocrática y anacrónica, marcada por innumerables divisiones internas, sobre todo en el DF, con esas dos muy buenas candidatas que son Isabel Miranda y Rosi Orozco.

El debate del domingo fue la mejor demostración de ello. Sin duda lo ganó Isabel Miranda por un muy amplio margen. La pregunta es si servirá para algo, salvo la lucha que mantiene Isabel con Beatriz por el segundo lugar. Cualquier asesor electoral dirá que tiene su lógica la actitud de Mancera de no abordar temas, ni siquiera las preguntas más duras, que fueron desde el financiamiento del segundo piso de López Obrador (y del actual) hasta la desaparición presupuestal de 12 mil millones de pesos. ¿Para qué arriesgarse si la ventaja que lleva en la capital parece ser irreversible? Yo diría que por respeto al electorado. En cualquier otro proceso electoral, en una democracia mucho más exigente que la nuestra, el costo, con ventaja previa o no, para un candidato que no asume sus cuestionamientos, sería muy alto. En nuestro caso no fue ni será así. En realidad no va a pasar nada.

Lo que sucede es que el voto, sobre todo en la capital del país, se ha convertido cada vez más en un voto clientelar, basado en el poder de las tribus, los grupos de presión y de operación, ante los cuales las propuestas importan poco y el elector individual, mucho menos. Por eso en los debates no se abordan seriamente los temas del comercio informal ni de la basura y sus organizaciones de pepenadores ni el de la educación ni siquiera la seguridad, a pesar de que entre los cuatro candidatos hay un ex procurador de la ciudad, una luchadora por los derechos de las víctimas reconocida internacionalmente y una mujer que ha sido, entre otras cosas, gobernadora y subsecretaria de Gobernación. La gravedad de los enfrentamientos de la semana pasada entre los grupos de Alejandra Barrios y las fuerzas de seguridad en pleno Centro Histórico, la existencia de la llamada mafia cubana, no puede ocultar, por ejemplo, que Barrios está ligada al PRI (como antes estuvo muy ligada a Manuel Camacho y Marcelo Ebrard) y que su lucha es con los grupos que dirigen los familiares de Dolores Padierna, que ya en buena medida hegemonizan el comercio informal en la delegación Cuauhtémoc. Que no se aborde el tema de la basura deviene en forma directa de que un personaje tan oscuro como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre será candidato priista al Congreso y financia a muchos otros aspirantes, tanto del PRI, aunque esté enfrentado con Beatriz Paredes, como del PRD, que también lo apoya (y se deja apoyar) en el complejo, corrupto y riquísimo negocio de la basura.

Esos grupos son, en realidad, los que manejan el Distrito Federal y con los que los candidatos y candidatas, los partidos y coaliciones, se ponen de acuerdo si quieren gobernar. Si eso es preocupante a nivel de la Jefatura de Gobierno, en las delegaciones llega a niveles dramáticos: por eso vemos que Bejarano se quedó con la mitad de las candidaturas a delegados en el DF o que, en el PRI, Cuauhtémoc Gutiérrez sigue sin ser tocado ni con el pétalo de una rosa.

En esa lógica de voto clientelar, de tribus, de grupos de presión, el dispendio para garantizar el voto cautivo es la norma y el voto de los ciudadanos independientes vale cada día menos. Por eso, el candidato que muy probablemente ganará la elección en la capital, un hombre además reconocidamente capaz, se puede dar el lujo de no contestar un solo cuestionamiento serio, en un debate televisado, a sólo dos semanas de los comicios. Y no pagar ningún costo. Los grandes electores en el DF, desgraciadamente, son otros.

Las estrellas se alinean para México

Héctor Aguilar Camín (@aguilarcamin)
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

La economía mundial es una ruleta rusa. El prestigio de los países también. La crisis de 2008 fue una criba dura. Puso al borde de la quiebra a todos, y la historia de entonces a la fecha no ha sido, al fin, sino quién salió de ella mejor o peor librado.

No salieron bien los países europeos que hoy parecen los barcos insignia de la siguiente tormenta perfecta.

Tampoco han ido bien las cosas para los celebrados BRIC de los que no va quedando sino resultados pobres y malos augurios.

China se desacelera y muestra debilidades estructurales hasta ahora ocultas.

The Economist dice adiós a la “increíble India”, anticipándole un periodo largo de bajo crecimiento.

Rusia mantiene el paso económico pero paga muy altos costos políticos, por lo que se asume en Occidente como una “restauración autoritaria”.

La buena estrella de Brasil, el gigante emergente de América Latina, alma del Mercosur, y envidia de México, parece eclipsarse también.

La economía brasileña se desacelera, bajan el precio y el volumen de los bienes primarios que exporta a China, su consumo interno parece haber alcanzado un tope de endeudamiento y déficit públicos, su industria protegida no muestra competitividad suficiente para volverse motor del crecimiento.

Inesperadamente, la imagen de México parece mejorar. Es cada vez menos raro leer en diarios y revistas internacionales noticias que no son solo muertos y violencia.

La cobertura de The New York Times a propósito del momento en que se inicia en Los Cabos la reunión del G20 no podría ser más positiva.

“En contraste con la crisis expansiva de la zona euro en que se centrarán las conversaciones”, escriben Elizabeth Malion y Simon Romero, “México podrá exhibir 17 años de estabilidad macroeconómica, baja inflación, deuda manejable, una economía abierta y competitividad creciente. El producto interno bruto creció 3.9 por ciento el año pasado, por encima del 2.7 por ciento de Brasil. Y hay signos alentadores para los años que vienen. Nissan, Mazda y Honda anunciaron que abrirán nuevas plantas en México, y hay a la vista nuevas inversiones en industria aeroespacial y electrónica”. (“World Leaders Meet in a Mexico Now Giving Brazil a Run for Its Money”, Junio 18, 2012).

“Las estrellas parecen alinearse para un desempeño económico sobresaliente”, dice un informe de Nomura Securities citado por el diario. “Tiene lugar un lento pero seguro cambio de ciclo”.

Ah, las estrellas.

El candidato (AMLO) ante el espejo; mentiras y verdades