julio 17, 2012

Los que votaron por Peña...

Poncho Vera (@ponchovpof)
ponchov@exafm.com
La Crónica de hoy

Dentro de una importante sección de la opinión pública, principalmente en la ciudad de México, existe una idea que se intenta promover por cualquier medio posible, de que aquel que votó por Peña Nieto, o lo hizo sin libertad, o es un estúpido sin memoria, o que persigue intereses oscuros, o que es un traidor a la patria.

Injusticia terrible que por supuesto debe de ser tomada como una ofensa.

Sí, por supuesto que existirán personas que votaron por Peña con estas características, pero… por supuesto que hay casos también de quienes lo hicieron por Vázquez Mota, Quadri y López Obrador.

La razón es sencilla: los que votamos somos seres humanos, y ningún ser humano es perfecto.

Si pensamos que por nuestro candidato favorito votó puro tipazo, puro iluminado lleno de bondad, únicamente mexicanos ejemplares dotados de una inteligencia sorprendente, estamos totalmente equivocados. Por quien hayamos votado, también votaron delincuentes, corruptos, malos ciudadanos, puercos, tramposos, malintencionados, etcétera. Porque nuestra sociedad cuenta con individuos con estas características.

Se habla de compra de votos de parte del PRI… hecho que no lo puedo negar, pero que ni yo, ni usted, ni nadie, puede comprobar totalmente. Así se hayan dado los regalitos, o regalotes que se hayan dado, así se hayan realizado amenazas, se haya llevado la acción o teoría que guste exponer; lo que sucedió en el momento de tachar la boleta es imposible afirmar contundentemente el que se haya realizado producto de una venta. Imposible. Sí se puede especular, pero no hay manera irrefutable de probarlo.

¿Por qué ofender al que votó por Peña Nieto?, ¿qué?, ¿porque a alguien no le cae bien ese señor ya existe derecho de atacar? Claro que no. Lo que sucede es que la intolerancia está muy de moda en estos días, y no soportamos que alguien vea las cosas de diferente manera a la nuestra, no podemos convivir con pluralidad.

Las elecciones no fueron perfectas, por supuesto… y se estará trabajando en las quejas o impugnaciones correspondientes. ¿Qué es perfecto en la vida?, ¿qué está carente de errores?, nada. Si alguien esperaba un proceso sin equivocación alguna, estaba condenado a la decepción. Lo importante es que los resultados lleguen al punto más justo posible.

Millones votaron por Peña, eso no se puede cuestionar, y por lo tanto es cruel querer hacer menos a ellos. Así es la democracia, debe de brindar la libertad de elegir. No podemos ver como enemigos a quienes se fueron por el ex gobernador del Estado de México.

Insisto, todos los partidos que alegremente aceptaron el dinero del pueblo para hacer sus campañotas, cometieron actos inmorales, todos. ¿Alguien hizo algo que de plano haya resultado en un fraude electoral?, pues ya veremos qué dicen las autoridades correspondientes. Pero mientras tanto, creo que lo más cívico que podemos hacer nosotros es trabajar, ser honestos, entender nuestras diferencias, convivir con ellas sanamente, y ver para adelante.

Terminar con la soberbia

Francisco Ramírez Acuña
Diputado federal con licencia

La derrota sufrida por los candidatos del Partido Acción Nacional en la elección del pasado 1 de julio es motivo de toda clase de análisis y reflexiones para tratar de determinar las causas que nos llevaron a la mayor caída de nuestro partido desde 1939.

Para el efecto es indispensable partir de dos premisas, la primera que cometimos serios errores a partir de que empezamos a ganar gobiernos estatales y el federal, como abandonar a la ciudadanía y en particular a nuestra base social y dejar de trabajar en la formación de cuadros partidistas y la segunda premisa, no dejar de lado que los gobiernos del PAN trajeron un cambio sustancial en México. La derrota no nos puede cegar y menos dejar que los juicios sumarios sin matiz alguno borren de tajo las muchas cosas buenas que sí logramos.

En esta última parte reconocer que hoy México es otro, que el clima de libertades se consolidó con el PAN, que se derrumbó el estado autoritario para pasar a otro de rendición de cuentas; se puso un alto a la pobreza y endeudamiento generalizado que venía arrastrando el país; no podemos olvidar que en 1994 los gobiernos priístas nos empobrecieron a todos; en 2008 hubo una crisis mundial de la que salimos adelante, inclusive mejor que las principales potencias. Sí, el PAN entregará el Ejecutivo el 1 de diciembre con extraordinarios indicadores económicos, señalado como uno de los países que se pueden perfilar como potencias en los próximos 20 años. ¿Que dejaremos problemas? Desde luego, pero naciones que hoy están en serias dificultades económicas y sociales con gusto nos cambiarían sus circunstancias, algunas van a las reuniones de las principales potencias del mundo.

El PAN dejó de construir ciudadanía, fue uno de los argumentos que sostuvimos cuando participamos en la contienda interna por la presidencia nacional, abandonamos a la clase media, principal motor de nuestros postulados, dejamos que los jóvenes llegaran al partido y a los encargos sin trabajar previamente en su formación, de acuerdo a nuestros principios de doctrina; permitimos la llegada de muchos que sólo tenían interés en aprovechar el momento de bonanza.

He sostenido que en este proceso no hay inocentes: dirigentes, consejeros, miembros activos y adherentes, simpatizantes o empleados y trabajadores de gobiernos panistas son partícipes, porque en esto no se vale la salida fácil de “yo no soy panista”, hay que reconocer que si se disfrutan las ventajas se debe asumir la responsabilidad que se trabaja con un proyecto emanado de una corriente política muy definida como la del PAN.

Nos ganó la soberbia, llegamos al extremo de creer que el triunfo era de mero trámite, que bastaba con el nombre de la franquicia y esperar los resultados; un ejemplo nos ocurrió en Jalisco, donde muchos ciudadanos se sintieron ofendidos, se actuó con arrogancia, para la elección de candidatos se toleraron las artimañas que antes criticábamos al PRI, una generación que se creyó predestinada y actuó con desprecio y arrogancia; los dirigentes se engolosinaron y cuando se dieron cuenta que la caída era inminente se protegieron al abrigo de plurinominales y regidurías para ellos, sus familiares y amigos.

Ahora viene el proceso de reconstrucción. El PAN no necesita una refundación, porque nuestros fundadores nos legaron una base partidista envidiable, hoy ninguna de las fuerzas políticas del país tiene tanta claridad en ello como Acción Nacional. Es tiempo de trabajar con humildad, pero con energía. Al interior tendrán que ventilarse las cosas con determinación, sin simulaciones. Hay quienes abusaron del poder, quienes usaron recursos con impunidad, los que trajeron el clientelismo y construyeron grupos de poder con base en padrones falsos. Desde luego, debemos pasar por una catarsis, pero a esta le sigue un proceso de reflexión y luego de acción que nos deberá llevar a que se queden los que se comprometan con México y el PAN; los demás salen sobrando, jamás debieron llegar.

Las pruebas de López

Jorge Alcocer Villanueva
Reforma

Hay abogados que creen que los jueces, para decidir, pesan en una báscula el expediente y las pruebas ofrecidas por los quejosos. Con ese criterio parecen haber actuado quienes redactaron el juicio de inconformidad mediante el cual el Movimiento Progresista y su candidato solicitan a la Sala Superior del TEPJF la nulidad de la elección presidencial y la declaración de invalidez de la misma.

Una obligada precisión: si la elección fuese declarada nula, no ha lugar a emitir declaración alguna; debe repetirse, punto. En cambio, si el resultado es válido, la Sala Superior deberá emitir la declaración respectiva y entregar la constancia de mayoría al Presidente electo.

Para emitir su sentencia, los magistrados tendrán que desahogar, primero, los juicios de inconformidad distritales; si llegasen a anular el 25% o más del total de casillas, toda la elección será nula. En total, se presentaron 355 de esos juicios.

El juicio de inconformidad por nulidad total comprende 638 páginas, más un alcance; las pruebas ofrecidas se describen de la página 518 a la 637.

De las 82 pruebas ofrecidas, hay una que se vincula de manera directa con la denuncia de compra de voto; es la número 80, consistente en 3,564 tarjetas de Soriana-CTM, y tres tarjetas telefónicas con la foto de Enrique Peña Nieto. Además, en la 54 se ofrece copia de un contrato de asociación celebrado por José Luis Ponce de Aquino con diversas personas, sin describir su contenido, y en la 63 se pide al TEPJF requiera a una Corte de California el expediente de un juicio en trámite sobre el asunto.

Aunque no se incluyen en la lista de pruebas, en el juicio se relacionan facturas expedidas por Monex a dos empresas cuyo domicilio fiscal es falso, Inizzio y Epfra, por un importe de 179.6 millones de pesos. Supongo que al asunto asocian la prueba 44, consistente en que el Banco de México informe sobre el circulante monetario (billetes y monedas).

De las otras 78 pruebas, 33 son escritos de queja presentados antes y después de la jornada electoral por el Movimiento Progresista, por el PAN u otras personas, incluyendo la "instrumental de actuaciones", que consiste en que el IFE informe lo hasta ahora actuado respecto a esas quejas.

Las demás pruebas consisten en videos (testigos) de noticieros de radio y TV, con los que se pretende comprobar inequidad informativa, y otros con los que se pretende dar fuerza indiciaria a denuncias previas sobre el mismo asunto, incluyendo documentos de Wikileaks y transcripciones, tomadas de internet, del diario londinense The Guardian.

Se presentó también un elevado número de recortes con notas de diarios y portales de internet, de Reforma, Universal y Jornada; del diario Milenio se incluyeron las ediciones del 30 de marzo al 27 de junio.

Entre las pruebas hay videos que circularon en la red, con testimonios de compra de votos, y un acta notarial que da fe de los dichos de 22 personas sobre ese asunto; también se incluyen las encuestas de GEA-ISA; Consulta; Covarrubias; Parametría y Berumen, a las que asocia un escrito sobre lo que en Estados Unidos se denomina efecto Bandwagon (arrastre) que las encuestas habrían provocado en los electores.

En los alegatos es notoria la reiteración de hechos y agravios, sin más sustento que los dichos vertidos por los quejosos. En los dos asuntos centrales -Monex y Soriana- hay elementos e indicios que son -creo- insuficientes para demostrar que la supuesta compra del voto resultó determinante del resultado. Habrá que esperar los informes de la Unidad de Fiscalización del IFE, y de la FEPADE, para valorar la contundencia de las pruebas ofrecidas.

Una cosa es decir que en las elecciones se violaron principios constitucionales, y otra es demostrarlo. Aunque en el juicio se invocan sentencias previas del TEPJF, lo cierto es que dos de ellas (Yurécuaro y Zimapán) atendieron la violación del artículo 130 constitucional (separación Estado-Iglesias) y otra fue la polémica nulidad en Morelia, cuyos alegatos la Sala Superior no admitió en la elección de gobernador de Michoacán.

Aunque los magistrados pueden suplir la deficiencia de la queja, lo que no pueden es convertirse en abogados del quejoso.

La región menos transparente

Ricardo Pascoe Pierce (@rpascoep)
Especialista en análisis político
ricardopascoe@hotmail.com
Excélsior

Sí, el título es un juego de palabras con la novela de Carlos Fuentes. La novela retrata una ciudad en su época. Hoy las cosas han cambiado dramáticamente en esa misma ciudad. Lo que fue, en su momento, la región más transparente, amenaza, hoy, con convertirse en la región menos transparente.

El PRD arrasó electoralmente en la Ciudad de México. El nuevo jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, recibió 500 mil votos más que su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Es un dato interesante, para ser registrado y analizado. Los votos perredistas en el DF explican en una medida muy importante sus avances en la Cámara de Diputados —más de 20% de sus diputados federales son de esta región—, pues ganó todos los distritos electorales federales, menos uno, en la ciudad. Ganó 14 de las 16 delegaciones y en la actualidad busca ganar en los tribunales electorales las dos que perdió. Perdió dos de los 40 distritos locales y se quedó con los 38 restantes. Con estos resultados, el PRD es el partido hegemónico, casi único, en el Distrito Federal.

El mismo argumento de invalidez genérica que esgrime AMLO con referencia a la elección presidencial se podría plantear para la Ciudad de México. Inequidad en los tiempos de publicidad y en el aprovechamiento de los espacios públicos (el PRD alega aquí que no es inequidad, es proporcionalidad), uso de recursos públicos para favorecer a los candidatos de un solo partido, acarreo de votantes, presiones diversas a favor del partido oficial, despensas, tinacos, etcétera. En esto, AMLO carece de toda autoridad moral para quejarse del PRI, pues no va a renunciar a sus 2.5 millones de votos en la ciudad. Pero, también, así fueron los números. Yo no diría que los capitalinos que votaron a favor del PRD lo hicieron a favor de la corrupción. Creo que votaron siguiendo la lógica de un principio de sobrevivencia y de oportunidad, al igual que a nivel nacional. No me gusta esa realidad, pero la realidad no la defino yo ni tú: se define a sí misma, en función de múltiples factores, condicionantes y hechos.

Donde sí interviene la voluntad ciudadana es en la formulación de respuestas ante la interrogante: ¿qué peligros y retos enfrentamos, y qué hacemos ante ello? Tomando en consideración la experiencia histórica de nuestro país, definir los peligros se hace evidente. La falta de contrapesos en toda la estructura de gobierno de la Ciudad de México hará que se disparen los índices de corrupción fuera de toda proporción, si es que hubiera proporción posible en el tema de la corrupción. Y la corrupción siempre viene hermanada de la inseguridad. El control absolutista de un partido sobre el gobierno central, las delegaciones, la Asamblea Legislativa, sobre el Instituto Electoral, el Tribunal Electoral, el Tribunal de Justicia, el órgano de transparencia, obviamente sobre la policía y las agencias investigadoras ministeriales, hará que la pérdida de la rendición de cuentas sea total en el Distrito Federal. Los medios de comunicación no servirán de mucho cuando de la transparencia se trata, por desgracia. A menos de que exista una presión social y ciudadana que los obligue a jugar un papel determinante en la exposición de los problemas de corrupción que se avecinan, inevitablemente, en el DF.

El PRD tiene una oportunidad para intentar corregir esta situación y evitar que la ciudad se deslice por el tobogán de la corrupción y, por ende, de la inseguridad. Deberá el jefe de Gobierno construir un gobierno plural, sobre la base de acuerdos concretos, y evitar gobernar exclusivamente con las tribus del PRD y, así, evitar la falta total de contrapesos en la gestión pública. Deberá incorporar otras opiniones en cargos importantes para asegurarle a la ciudadanía en general una mayor confiabilidad en la toma de decisiones.

El reto es claro: o la ciudad deberá ser para todos, con rendición de cuentas, o será el botín de unos cuantos. No hay más.

AMLO, ¿colonialismo periodístico?

Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga1)
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Cada vez que un político dice “esto es solo
el principio”, resulta ser el final. Florestán

El periódico madrileño El País es uno de los mejores del mundo, el más global en español y mejor acreditado en Europa.

Leer El País es un deleite y una clase de periodismo.

Pero, hete aquí, que publicó un editorial sobre el conflicto poselectoral mexicano que cabeceó: OBRADOR ES UN LASTRE. La izquierda mexicana debería replantearse el liderazgo de su candidato presidencial derrotado.

Y añade: El populista López Obrador ha sido siempre un mal perdedor, lo vuelve a ser ahora aun cuando, curiosamente, no haya denunciado los resultados de las elecciones al Congreso —celebradas también el 1 de julio y en idénticas circunstancias que las presidenciales—, quizá porque su coalición izquierdista se ha convertido en la segunda fuerza del nuevo parlamento.

Para los correligionarios de López Obrador parece llegado el momento de preguntarse si les conviene como líder un hombre dos veces derrotado, con tendencia al victimismo conspiratorio y cuyo estilo abrasivo y anquilosado le ha enajenado una parte de su voto natural. Obrador, concluye, es un lastre.

Con este editorial de El País, como con cualquier expresión pública, se puede estar de acuerdo o no y queda sujeto a la crítica.

Lo que no debería hacerse es contestar como lo hizo López Obrador, descalificando al medio y no a las ideas, y que en su cuenta de Twitter escribió: A El País. Dejen la manía de hacer periodismo colonizante. Mejor hagan la autocrítica por su responsabilidad en el desastre de España.

¿Desde cuándo descubrió el periodismo colonizante de El País y, sobre todo, su responsabilidad en el desastre de España?

Estoy convencido de que el editorial de El País merecía una respuesta, por contundente, mejor.

Y López Obrador también.

RETALES

1. OPORTUNISTA. Ahora Gustavo Madero anuncia que en agosto decidirá si el PAN asiste a la sesión de toma de protesta presidencial el 1 de diciembre. ¿Qué estará negociando, a cambio de qué? Si no se presentan, ¿de quién será la crisis? Cada día entiendo más por qué perdieron las elecciones,

2. PRD. En el Movimiento Progresista, los responsables de la campaña de López Obrador, temerosos de su enojo por sus errores de campaña, apuntan a Televisa, a las encuestas, a lo que sea, para ocultar su incapacidad de ganar la elección, y

3. ENDOSO. ¿Cuántos senadores del PRD va a dar AMLO al PT y a ex Convergencia para que puedan formar fracción legislativa y tener acceso al financiamiento extra? Ya lo hicieron hace seis años, cuando endosaron al PT a Rosario Ibarra y luego a Ricardo Monreal a fin de mantener esa fracción y ese dinero del que tampoco rinden cuentas.

Nos vemos mañana, pero en privado