agosto 09, 2012

...suprime "supremo" por Paco Calderón


www.pacocalderon.net

¿Otra vez, Andrés?

Alfonso Zárate Flores (@alfonsozarate)
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario, SC
El Universal

Andrés Manuel López Obrador es, hoy día, el líder social de mayor arrastre en el país, un dirigente carismático que convive con la gente, que siente su dolor, que censura los excesos de una clase gobernante infestada de ineptos y corruptos.

El problema no reside allí, sino en su negativa a reconocer error alguno, en su pretendida superioridad moral y, aún más, en la convicción de que es el salvador de la patria. Por eso tiene el poder de exorcizar: quienquiera que haya estado en el lado del maligno puede pasarse al de los buenos si él le otorga el perdón, pero a cambio reclama incondicionalidad.

López Obrador está convencido de que “el pueblo bueno” no se equivoca y de que hay que respetar los usos comunitarios, aun la brutalidad de los linchamientos. Oye pero no escucha; sólo él sabe interpretar lo que quiere la gente en esos “diálogos” desde el templete que son, en realidad, una impostura. Así se convirtió en “presidente legítimo” de una república imaginaria.

Compitió por la jefatura de gobierno del DF sin reunir los requisitos legales de residencia, pero cuando le cuestionaban al respecto respondía: “que le pregunten a la gente”. Ése es Andrés Manuel, esgrime argumentos jurídicos sólo para sustentar sus alegatos y los maneja a su antojo.

Andrés Manuel miente cuando afirma que ganó la elección presidencial de 2006 y que los grandes intereses (“la mafia”) se la robaron; ha mentido muchas veces para explicar sus derrotas porque no sabe perder. Un problema mayúsculo está en sus seguidores, muchos de quienes militan en su movimiento lo veneran. Por eso reaccionan con ofensas y amenazas contra quien se atreva a cuestionarlo.

Se dice “progresista” pero propone aumentar el subsidio a las gasolinas y opta por obras como el segundo piso, en lugar de impulsar el transporte colectivo de bajo costo para las mayorías y menos agresivo para el medio ambiente.

Su concepción de la administración pública es otro tema. Como jefe de gobierno del DF, pasó por encima de lo que establece la ley al asignar la responsabilidad del segundo piso a Claudia Sheinbaum, titular del Medio Ambiente, suplantando al secretario de Obras Públicas, César Buenrostro. En esa calidad también nombró a René Bejarano secretario particular, uno de los puestos de mayor cercanía para un gobernante, y a Gustavo Ponce, secretario de Finanzas; a ambos, el videomugrero los mostró de cuerpo entero: a Ponce como jugador empedernido en Las Vegas con recursos que sacaba de quién sabe dónde y a Bejarano metiéndose en las bolsas fajos de dólares. Semejante exhibición habría dañado a cualquier presidente de la República, pero no a López Obrador. Si ignoraba las andanzas de dos colaboradores tan cercanos, malo; si lo sabía, peor.

La manera en que usó a Rafael Acosta, Juanito, en Iztapalapa, mostró otra de sus facetas: la manipulación grosera, el uso truculento de los resquicios legales. Pero no come lumbre. Como jefe de gobierno y teniendo mayoría en la Asamblea Legislativa del DF, frenó aquellos temas que podrían haberlo afectado en términos político-electorales, como el matrimonio entre personas del mismo sexo o la interrupción del embarazo. Por esa misma razón decidió no responder a los cuestionamientos en esas materias de los integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Lo cobijan, además del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), su creación, el Partido del Trabajo, que alentó Raúl Salinas de Gortari y desde su origen es propiedad de Alberto Anaya, y Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado. Nada que presumir.

López Obrador censura a los gobiernos “neoliberales”, pero no dice nada de “la docena trágica”: los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, 12 años en los que la corrupción, la frivolidad y el manejo caprichoso de las finanzas públicas dejaron al país sumido en una crisis mayúscula.

Entre sus propuestas económicas está la idea de resucitar Luz y Fuerza del Centro, ¿con el mismo contrato colectivo que sangraba al organismo?

Hoy advierte que no admitirá otra resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que no sea la invalidez de la elección presidencial. Y uno se pregunta: ¿otra vez, Andrés?

Mal arreglo

Purificación Carpinteyro
pcarpinteyro@gmail.com
Reforma

Más vale un mal arreglo que un buen pleito, como reza el sabio proverbio popular. Supongo, porque de naturaleza soy optimista, que la decisión del gobierno de no prorrogar las concesiones vencidas o por vencer, y rescatar las vigentes, que afecta los intereses de varios concesionarios, MVS principalmente, es apenas una carta que fortalece la posición del gobierno en la negociación que desde hace casi seis años ha tenido con la empresa.

Me atrevo a pensarlo porque, incluso en el anuncio de la decisión, el secretario de Comunicaciones y Transportes hizo hincapié en que no están decretando el rescate de las concesiones, sino apenas iniciando el procedimiento. Al respecto dijo textualmente:

"Quisiera que quede bien claro que en las etapas probatoria y de alegatos (del proceso de rescate de las frecuencias por el Estado), los concesionarios tendrán siempre la opción de sumarse a la política pública del gobierno federal, y unirse así a la posibilidad de utilizar eficientemente sus concesiones".

En toda negociación, las partes utilizan las cartas con las que cuentan para fortalecer su posición frente a su contraparte. Es evidente que con esta medida, el gobierno está en mejor posición negociadora frente a MVS, y la empresa tendrá mayores incentivos que la induzcan a flexibilizar su postura.

Pero si MVS reduce sus expectativas, también el gobierno debe tomar en cuenta que de no llegar a un arreglo, el perjuicio para el país sería devastador y el resultado que obtendrían sería exactamente el opuesto al que pretenden alcanzar en la negociación. Esto es, garantizar que:

"México se pondrá al día en el uso de esta Banda, aprovechando toda su capacidad. [Para tener...] más y mejores posibilidades para recibir y transmitir datos con la mayor eficacia, aplicando las mejores prácticas internacionales, en beneficio de todos los mexicanos".

Hago un alto en el camino para explicar que las concesiones objeto de este debate son sobre una Banda de frecuencias (la Banda de 2.5 GHz), con enorme potencial para ofrecer servicios de banda ancha -fijos y móviles, a precios muy por debajo de los que actualmente pagamos los mexicanos. Implica, citando el discurso del secretario, "la posibilidad de llevar más servicios a la población de todo el país, en mejores condiciones de alcance, calidad y precio".

"Mejores condiciones de precio", esto es lo que el país requiere para que muchos mexicanos que hoy no pueden pagar por servicios de banda ancha para conectarse a internet tengan acceso a ella y sepan aprovecharla. De lo contrario, el Estado estaría propiciando la peor de las discriminaciones, la de la "Brecha Digital". Es decir, la que se da entre los que tienen o no tienen para pagar por estar conectados a la internet, y los que saben o no saben cómo aprovecharla.

Y si México no resuelve el problema, estará garantizando que quienes no tienen acceso a esta tecnología no puedan ni siquiera tener la esperanza de luchar por un futuro mejor.

Pero, si conforme declaró el mismo secretario, están propugnando por la posibilidad de mejores condiciones de alcance, calidad y precio de los servicios de banda ancha que se ofrezcan a través de estas frecuencias, resulta paradójico que uno de dos aspectos más relevantes de la negociación en los que no llegaron a un acuerdo (secretario dixit) sea el de no cumplir con las mejores condiciones económicas para el Estado, tal y como lo prevé el Artículo 134 de la Constitución.

No siempre las mejores condiciones económicas para el Estado se obtienen cobrando más por las concesiones. De hecho, el pago se aplica a solventar el gasto corriente de la administración en curso, sin que la población resulte directamente beneficiada.

Son muchos los casos en que las mejores condiciones económicas para el Estado son las que garantizan que más mexicanos se beneficien de la concesión. Así lo ha interpretado la propia Secretaría en la licitación de concesiones carreteras, mismas que se asignan al interesado que ofrece cobrar menos peaje a los usuarios.

Naturalmente, si un concesionario ofrece pagar más al gobierno por la concesión, quien termina pagándolo es la población; ya que, para que sea negocio, el concesionario tendrá que traspasar su costo, al precio que cobre a sus usuarios por los servicios.

Entonces, si tratándose de carreteras para el autotransporte, el mejor precio al usuario es el criterio de asignación, con mayor razón debe aplicarse ese mismo criterio para la expansión de las carreteras de la información. Un poco de reflexión puede resultar en grandes beneficios, y que no se olvide que más vale un mal arreglo que un buen pleito.

Una ocurrencia de Gore Vidal

José Woldenberg
Reforma

Gore Vidal escribió lo siguiente: "A medianoche Iris vino a mi habitación y le dije que perdí los powells en el Cuerpo de Infantería de Marina en Iwo Jima... No me importa -dijo ella- quiero lo que queda". "No quería líos por provocar envidias como las que causaban los hermosos padres hills de Myra". "El mejor de los cirujanos de Escandinavia creó una vez una delicada whizzer white tan hábilmente ideada como el oído de un caracol". "Mi rehnquist es más grande que el suyo". ¿Quiere saber de qué se trata? La siguiente es la historia.

En 1973 Gore Vidal escribía un divertimento. Una secuela de su novela Myra Breckinridge (1968) en la que un hombre se convertía en una suculenta mujer a la conquista de Hollywood (luego se haría una película encabezada por Raquel Welch). En la novela que apenas estaba creando, Myron, volvía a ser un hombre gracias a un tratamiento de hormonas, a la reimplantación de un pene y a la succión de las fabulosas tetas de Myra. Se trataba de un hombre de 35 años, conservador, casado, que entraba por la televisión al Hollywood de 1948 pero que no podía despojarse de los resortes que lo movían como mujer. Myron era tradicionalista, Myra turbulenta, Myron quería ser fiel a su esposa, Myra deseaba capar a todos los hombres, Myron aspiraba a la tranquilidad hogareña, Myra anhelaba conquistar a la Meca del cine. Sobra decir que se trataba de una comedia disparatada, plagada de incidentes chuscos, de referencias continuas al cine y de provocaciones al por mayor.

Por supuesto el texto estaba plagado de alusiones a vergas, vaginas, senos, güevos, que explicaban las sucesivas transformaciones de hombre en mujer (Myra) y de mujer a hombre (Myron). Vidal, creo, se divertía con sus ocurrencias; le gustaba sacar de sus casillas a los bien pensantes. No resultaba siquiera demasiado original, pero sí un hombre desafiante, juguetón, llamativo.

En esas estaba, cuando "una decisión del Tribunal Supremo deja a cada comunidad el derecho de decidir qué es pornografía. Hablando en nombre de la mayoría del Tribunal, el presidente del mismo, Warren Burger, admitió que, aunque no se ha encontrado todavía ninguna relación entre el consumo de pornografía y la conducta antisocial, cualquier comunidad puede llegar a la conclusión de que esta relación existe si así lo quiere; dicho de otro modo, una comunidad indignada puede quemar a una bruja aunque, en realidad, las brujas no existan". (Myron. Grijalbo, España, 1976).

La decisión pretendía ser "salomónica". Que cada comunidad decida lo que considera o no pornografía; pero como bien señalaba Vidal, si el propio presidente del Tribunal afirmaba que no existían evidencias de que el consumo de pornografía tuviese derivaciones perversas, el dejar que en cada condado se decidiera acarrearía males mayores (léase censuras).

Escribía sonriendo: "Naturalmente, la decisión del Tribunal ha alarmado y confundido a los traficantes de obscenidad, quienes aseguran arteramente que en la actualidad faltan pautas. Se quejan de que los ancianos de Drake, Dakota, pueden poner objeciones a la aparición de la expresión 'me cago en...' en una novela mientras que los bohemios de Los Ángeles tal vez quieran leer palabras aún peores. ¿Debe el editor, preguntan, sacar dos ediciones, una con la expresión 'me cago en...' para los poco exigentes
habitantes de Los Ángeles y otra con la expresión 'mecachis en...' para los exigentes de Drake? ¿O bien zanjar la cuestión publicando solo para Drake?" (La traducción original al español es de Ramón Alonso).

Ante esas dudas y esas vacilaciones, que según la ironía de Vidal tenían en vilo a la industria editorial y a los creadores y editores; él, afirmaba, tenía la solución. "Con el deseo de atenerme en todo momento a la letra y el espíritu de la decisión del Tribunal, he eliminado cuidadosamente de este libro (Myron) aquellas palabras que podrían molestar a alguien. Como los libros no son sino palabras, un libro es pornográfico si contiene palabras 'malas' o 'soeces'. Eliminando esas palabras 'malas' o 'soeces' se tiene una obra 'limpia'".

¿Cuál debía ser la fórmula? Leamos: "En esta novela he sustituido las malas palabras por unas muy buenas: los nombres de los magistrados que participaron en la decisión mayoritaria del Tribunal. Burger, Rehnquist, Powell, Whizzer White y Blackmun llenan este vacío; sus nombres sustituyen a las palabras 'malas' o 'soeces'. También me he apropiado de los nombres del padre Morton Hill S.J. y del señor Edward Keating, dos conocidos luchadores en la batalla contra la obscenidad. Creo que estas situaciones son no sólo edificantes y redentoras socialmente sino que tienden a revitalizar un lenguaje que se ha vuelto anticuado e inexacto a causa de una preocupación exclusiva por el contenido".

Así, el pene se convirtió en rehnquist, los güevos en powells, la vagina en whizzer white, un chupapollas en un chuparenquist, las tetas serían padres hill; el culo, blackmun, coger era sustituido por burgeren. Problema resuelto. Todos contentos.

¿Qué explica que un país pueda ganar más medallas en JO?

Leo Zuckermann (@leozuckermann)
Juegos de Poder
Excélsior

En los mil 347 millones de chinos se puede encontrar una mayor reserva de talento que en un país como Jamaica.

Comencemos por lo obvio: lo primero que se necesita es el talento natural de los atletas. En este sentido ayuda mucho ser un país con mucha población: entre más habitantes, más probabilidad de que exista el conjunto de individuos con capacidad de ser los mejores del mundo. En los mil 347 millones de chinos se puede encontrar una mayor reserva de talento que en un país como Jamaica, que tiene 2.7 millones de habitantes.

Pero el tamaño de la población no lo explica todo. China es efectivamente el país que más medallas lleva en los Juegos Olímpicos (JO)de Londres 2012 con 77 (36 de oro). Pero India, el segundo país más poblado del mundo, con mil 210 millones de habitantes, sólo lleva cuatro, ni una de oro, situándose en el lugar 46 del medallero. Lo cual nos lleva a las siguientes variables que explican el éxito deportivo: el país debe proveer los medios necesarios para desarrollar el talento natural de los individuos sobredotados.

Aquí el ejemplo de China viene a colación. Este país es una potencia relativamente reciente en los JO. Antes no pintaba. En Seúl 1988 se llevó 29 preseas (cinco de oro). Veinte años después, en Pekín 2008, alcanzaron las 100 (51 doradas). ¿Cómo mejoraron tanto?

En China, el Estado tomó la decisión de desarrollar el talento deportivo. Implementó un esfuerzo nacional por encontrar a los individuos sobredotados a los cuales les otorga todos los apoyos para que puedan desarrollar sus habilidades atléticas. Si bien efectiva, esta política es polémica: pone en duda los derechos de niños talentosos que son retirados de sus hogares para dedicarse a su desarrollo deportivo.

Algo similar sucedía en los países del bloque socialista. Invertían muchos recursos en sus atletas, por lo que llegaban a los JO y arrasaban con las medallas. En estas naciones, los deportistas eran ciudadanos de primera que gozaban de una serie de privilegios imposibles de obtener para el resto de la población. No sorprende que, cuando cayeron estos regímenes, disminuyeron las medallas que ganaban en los JO. Y es que el talento dejó de percibir los extraordinarios apoyos que recibía de sus gobiernos.

En este mundo predominantemente capitalista, son los países desarrollados los que tienen más probabilidad de ganar medallas. Algunos porque sus gobiernos otorgan apoyos a los deportistas, como es el caso de varios países europeos. Otros porque los atletas cuentan con patrocinios privados o el soporte del sistema educativo, como en Estados Unidos. De esta forma, los deportistas son beneficiarios de la prosperidad económica de sus naciones: cuentan con el equipo, los mejores entrenadores y la posibilidad de participar en competencias de alto rendimiento.

En suma, el tamaño de la población y la prosperidad económica son dos variables determinantes para entender el éxito o fracaso en el medallero olímpico. Pero no son todas. Ahí está el caso de una islita caribeña como Jamaica, con un ingreso per cápita de nueve mil dólares al año —menor al de México—, que ya tiene seis medallas en Londres incluyendo dos de oro. Si medimos las medallas por habitante, Jamaica es uno de los países más exitosos de la historia reciente de los JO.

¿A qué se debe? En la pequeña isla han encontrado y desarrollado una reserva natural de talento de corredores de alta velocidad. Y es ahí donde han concentrado sus esfuerzos por ganar medallas. ¿Cómo?

De acuerdo a una investigación de la radio pública estadunidense, en el pasado, los talentosos corredores jamaiquinos, típicamente pobres, utilizaban su habilidad para irse a estudiar becados a Estados Unidos. “Pero el ambiente les era ajeno”. La diferencia es que ahora existen mejores entrenadores en Jamaica y los corredores se están quedando en casa. Esto los tiene muy contentos incluyendo, según el reporte, la posibilidad de entrenar todo el año en un clima inigualable. Otra variable que explica el éxito de la “fábrica jamaiquina de velocistas” podría ser, según la misma fuente, una dieta de productos nacionales rica en carbohidratos que ayudaría a un mejor desempeño muscular. Y finalmente se menciona que existe una especie de efecto de retroalimentación muy positivo a partir de los éxitos pasados. Hoy todos los niños jamaiquinos quieren ser el próximo Usain Bolt o Shelly-Ann Fraser-Pryce, y saben que sí pueden.

La decisión de Calderón contra Joaquín Vargas

Carlos Mota
motacarlos100@gmail.com
Cubículo Estratégico
Milenio

Dura la decisión final del presidente Felipe Calderón —materializada ayer a través del secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Dionisio Pérez-Jácome— para retirarle a MVS, la empresa de Joaquín Vargas, las concesiones de la banda de 2.5 ghz.

Recuérdese que estas concesiones no estaban siendo utilizadas, pero tienen alto potencial para brindar internet móvil de banda ancha. Las concesiones estaban en un limbo: por un lado sin utilizarse y por otro sin recibir el refrendo de parte de la autoridad para que el concesionario (MVS) siguiera teniendo potestad sobre ellas. En marzo del año pasado, la empresa de Joaquín Vargas propuso la formación de un consorcio que invertiría millones de dólares para montar la infraestructura para explotar este pedazo del espectro radioeléctrico. En él habría participación de empresas como Intel, Clearwire y Alestra.

El gobierno no quiso aceptar esa propuesta. A cambio, se dilató en esa negociación y ha resuelto, ayer, retirarle las concesiones no utilizadas a esta empresa. “Rescatarlas”, dijo Dionisio Pérez-Jácome.

Afirmó Pérez-Jácome que esa banda se reordenará completa (“todas las concesiones”) y aclaró que el gobierno indemnizará a los concesionarios que tengan derecho, y justificó la acción aludiendo a que los usuarios necesitamos mejoras en velocidad y costos en telecomunicaciones. Dijo Dionisio: “En México tenemos 11 operadores con 68 concesiones vigentes en la banda de 2.5 ghz, que van desde operadores con una concesión hasta MVS Comunicaciones, con 42 concesiones vigentes”.

El gobierno de Calderón se está armando con un activo muy valioso al rehacerse de este espectro. Es un arma de negociación con la industria sumamente poderosa. Esta banda, junto con las dos cadenas de televisión de pronta licitación, y quizá alguna decisión más para concesionar más estaciones de radio, constituyen las cartas fuertes del gobierno para el último tramo del sexenio.

Lo interesante será ver qué hace con la banda (la SCT dice que todos los concesionarios podrán participar en la nueva etapa, ya reordenado el espectro), a qué precio, y quién se queda con el espectro… si es que le da tiempo de hacerlo antes de que termine el sexenio.