noviembre 20, 2012

¿Qué hacer con la mariguana?

Alberto Aziz Nassif (@AzizNassif)
aziz@ciesas.edu.mx
Investigador del CIESAS
El Universal

El debate sobre la legalización de la mariguana es complejo y apenas inicia. El cannabis ha sido un disparador de políticas y estrategias. Cada vez que un estado de nuestro vecino del norte somete a votación el uso legal de la hierba, aquí en México crece la polémica.

El pasado 6 de noviembre los estados de Colorado y Washington votaron en favor del uso recreativo de la mariguana, es decir, una legalización completa. Además, en otros 18 estados de ese país ya se puede usar para fines medicinales. Esta decisión de los votantes estadounidenses no se trata de un problema menor para nuestro país, es una sacudida a varios asuntos graves, en primer lugar a la estrategia punitiva de combate a las drogas que el mismo Estados Unidos inició y ha mantenido por décadas; y en segundo lugar, a la estrategia del gobierno de Calderón, que centró su principal atención en el combate al narcotráfico y dejó ríos de sangre, destrucción y muerte a lo largo y ancho del país. Mientras en Estados Unidos se legaliza, aquí tenemos el operativo Rápido y furioso y el Plan Mérida; algo no cuadra.

Frente a la posibilidad de legalizar la mariguana el argumento de que incrementaría el consumo es muy débil, sobre todo por las terribles consecuencias que ha dejado la “guerra” en su contra. De ahora en adelante será difícil justificar la inversión y el gran aparato para combatir el tráfico de drogas, cuando nuestros vecinos consumidores se dan el gusto de usarla con fines recreativos y de forma legal. La vía punitiva contra las drogas se acaba de hacer añicos el pasado 6 de noviembre. En estos años encontramos en México declaraciones de políticos del PRI que dijeron: “primero que la legalicen en Estados Unidos”; la alta jerarquía de la Iglesia católica está abierta al debate. El grupo de ex presidentes —Gaviria, Cardoso y Zedillo— que encabezan una comisión sobre el tema se ha manifestado en favor de la legalización de ciertas drogas y de una reorientación de la estrategia punitiva hacia otra de prevención y cuidado de las adicciones.

La estrategia punitiva ha engendrado un nudo de consecuencias, como la corrupción dentro del Estado, que ha sido una batalla perdida en este gobierno. Imaginemos lo que se podría hacer con los miles y miles de millones de pesos que en este sexenio fueron para comprar armamento, tanques, aviones y helicópteros. Por ejemplo: escuelas, centros de salud, mejores salarios para enfermeras, doctores, profesores, laboratorios, centros de investigación, etcétera. ¿Cuántas muertes se hubieran podido evitar? Ahora que inicia un nuevo gobierno ha llegado el momento de abrir el debate en serio sobre la legalización de las drogas.

México tiene graves problemas de corrupción y captura del Estado porque la estrategia punitiva ha agudizado la desorganización estatal en los últimos años. Los daños de la mariguana son, en dado caso, muy inferiores a los que ha causado la “guerra” del gobierno. El debate también nos lleva a la propuesta de Peña Nieto para una reorganización del aparato gubernamental. Es el momento de preguntarse si esos cambios servirán para lograr objetivos relevantes o serán una simple manita de gato. Las funciones de seguridad pueden estar en una secretaría, como ahora, o ser parte de Gobernación, como se propone, siempre y cuando se tenga una policía profesional, confiable y preparada para darle seguridad a un país que está urgido de tener menos violencia, menos corrupción, menos extorsión y más protección por parte del Estado. La arquitectura gubernamental por sí sola no es suficiente, se necesita una política de Estado. Son piezas que también gravitan en el debate sobre qué hacer con la mariguana.

Quizá hayamos entrado a una nueva etapa en materia de legalización de las drogas: en Uruguay el gobierno ha decidido legalizar la mariguana; ahora en México el diputado Fernando Belaunzarán, del PRD, propuso una iniciativa de legalización. En una encuesta reciente la ciudadanía está mayoritariamente de acuerdo con el debate (64%) y en contra de la legalización (57%), salvo en el rango de edad de 18 a 29 años, donde hay un empate (EL UNIVERSAL, 15/XI/2012). En estos días la ONU le señaló a Estados Unidos que la legalización viola tratados internacionales. Queda mucho camino por delante, pero tampoco podemos estar años en el debate porque urge aplicar nuevas soluciones. Ya existe un consenso creciente de que no podemos seguir con la actual estrategia punitiva. El gobierno de Peña Nieto está obligado a dar una respuesta inteligente al debate sobre la legalización de las drogas. ¿Será mucho pedir?

Las 10 malas de Felipe Calderón

Genaro Lozano (@genarolozano)
www.reforma.com/blogs/genarolozano
Reforma

La semana pasada escribí 10 puntos que considero positivos de Felipe Calderón. Hoy concluyo este ejercicio con los 10 puntos negativos de las decisiones del presidente, de las políticas públicas que instrumentó y de los personajes que lo acompañaron en su mandato.


1.- Un sexenio de muerte. Aunque sea injusto atribuirle únicamente a Calderón la violencia en su sexenio, lo cierto es que él será recordado, por distintas razones, por los cuerpos sin cabeza, por las ejecuciones, las desapariciones forzadas, por las declaraciones insensibles de "víctimas colaterales", así como por los niños de la Guardería ABC y por la violencia contra periodistas, mientras que los reclamos de la sociedad civil fueron escuchados tarde y la alternativa del debate de la legalización de las drogas fue introducida al final.

2.- ¿Y el combate a la pobreza? Buenos indicadores macroeconómicos, sin crisis sexenal, pero Calderón entregará un país con un crecimiento del número de personas que vive en pobreza, que de 2008 a 2010 pasó del 44.5% al 46.2%, según datos del Coneval. Un país con 52 millones de pobres es el saldo.

3.- ¿El sexenio de la infraestructura? Sin un nuevo aeropuerto en la Ciudad de México, sin otro en la Riviera Maya y sin el puerto de Punta Colonet en Baja California. Este último, anunciado en 2008 como el proyecto de infraestructura más ambicioso del sexenio, se hundió entre licitaciones tardías, opacidad y malos cálculos ambientales, como señala una investigación de Javier Cruz en Sin Embargo.

4.- Un presidente contra minorías. Felipe Calderón hizo el ridículo durante un viaje a Japón en febrero de 2010 en el que mencionó que la Carta Magna sólo contemplaba el matrimonio entre un hombre y una mujer. Más allá de esta mentira, el presidente utilizó a la PGR para tratar de detener el reconocimiento público de las parejas del mismo sexo en el DF. Con esa decisión, con el rechazo de decretar el día nacional contra la homofobia y con la negativa política del IMSS y del ISSSTE de afiliar a las parejas casadas, Calderón queda del lado equivocado de la historia.

5.- ¿Y América del Norte? En política exterior no hay mayor desacierto que el haber permitido el secuestro de la relación bilateral con EU por el tema de la seguridad. El protagonismo de Arturo Sarukhán, que dicen no "supo jugar en equipo" ni con la Canciller ni con el Subsecretario de América del Norte, queda como el reflector de una relación monotemática, conducida en opacidad, con operativos como Rápido y Furioso, que jamás fueron aclarados y que no significaron el cese de un solo funcionario mexicano.

6.- Mala operación política. En septiembre de 2009, en plena crisis, Felipe Calderón anunció la desaparición de las secretarías de Turismo, Reforma Agraria y Función Pública para "ahorrar 80 mil millones de pesos". Dos meses después, el anuncio improvisado le causó un golpe político al presidente: el Senado le rechazó la propuesta.

7.- El abandono y maltrato a Josefina. Bien podría decirse que Calderón hizo todo para que la candidata de su partido perdiera la elección presidencial. Entre ello, presiones para que ella no criticara lo criticable de su gobierno y un forcejeo para que ella traicionara el lema de "diferente" de su campaña al demandarle que anunciara durante su cierre que invitaría al mismo Calderón a ser su Procurador en caso de ganar, según me transmitieron integrantes del equipo de campaña de Vázquez Mota.

8.- Pésima comunicación. Lo mismo en la fallida campaña internacional para mejorar la imagen del país que en contarle a la ciudadanía la historia de la captura y muerte de capos de la droga o en explicar la política de seguridad, la comunicación política en este sexenio fue incapaz de transmitir cuáles fueron los aciertos de Felipe Calderón.

9.- Elba Esther, intocable, un sexenio más. Opacidad en los recursos del sindicato liderado por Gordillo, con pésimos resultados educativos y sin que Calderón tocara el acuerdo político entre la cúpula del SNTE y el gobierno, como demanda la Coalición Ciudadana por la Educación.

10.- Amiguismos. Conocí en la universidad a un nutrido grupo de los funcionarios públicos, de alto y mediano nivel, que acompañaron a Calderón en su sexenio. En las fiestas universitarias, vi a varios consumir sustancias ilegales, los escuché defender el derecho a decidir de las mujeres y profesar el amor libre con personas de su mismo sexo. No escuché de ninguno de ellos un reclamo público cuando fue necesario. Lamento que como generación hayan fallado desde sus responsabilidades públicas y que hayan olvidado el espíritu crítico y autocrítico con el que nos formamos en el ITAM y el que hayan desdibujado los ideales que Dresser, Herranz, Lujambio, De la Isla, Sierra y otros profesores nos transmitieron. Será interesante reencontrarlos fuera del poder y recuperar la amistad.

Bien dicen los académicos que se especializan en el Poder Ejecutivo, como Thomas Cronin y Michael Genovese, que no hay trabajo más ingrato que la presidencia. La de Calderón, como todas, fue una de claroscuros, pero creo que su nombre en la historia se quedará, en el corto y mediano plazo, del lado de las omisiones, los errores, la falta de autocrítica y el fracaso, en su conjunto, para entregar un país en paz y con buenas cuentas a su sucesor.

Ahí viene Morena

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Ya supimos que René Bejarano ha mandado a cercanos suyos como candidatos para la nueva planilla de funcionarios del Instituto Electoral del Distrito Federal. También se habla de que al interior del PRD se buscará repartir el territorio nacional...


El fin de semana Martí Batres anunció su salida del PRD para integrarse a Morena. Jesús Zambrano, ante esta despedida, dijo que el partido del Sol Azteca no le teme a una desbandada; total, mientras más se sacudan el ala lopezobradorista, más fácil les será maniobrar al interior del partido para trabajar en convertirse en esa izquierda moderna que han anunciado.

Como no le queda otra y a pesar de que las instituciones le han fallado y del descrédito que tienen hoy todos los partidos políticos, Andrés Manuel López Obrador encabezó ayer el Primer Congreso Nacional de Morena. O sea, el movimiento que formó en el previo a su segunda candidatura presidencial, va que vuela para ser un partido político con todo y presupuesto, claro está.

Para la noche de hoy ya se habrán designado a 204 consejeros y a los presidentes y secretarios de cada uno de los estados del país para que su organigrama quede completo y puedan comenzar los trabajos. Y es que entre ayer y hoy se habrán reunido cerca de mil 700 delegados, quienes votarán y decidirán los nombres de sus líderes, para constituir así el Consejo Nacional de Morena y estar completos en los requisitos que solicita el IFE para ser reconocido como partido político.

De concretarse, Morena deberá enfrentar los comicios de 2015 para lograr su registro y aguantar para la presidencial de 2018. Por supuesto, lo dijo AMLO, no será un partido como todos y hasta evitará que al interior se formen grupos que generen división. O sea, un partido muy armonioso y con él al frente.

Lo cierto es que, aunque AMLO declare que para él Morena es un recomienzo en su vida, se trata también de una jugada que anote para varias canchas: AMLO queda como líder —casi incuestionable— de este movimiento, los partidos pequeños (Movimiento Ciudadano y PT) podrán seguir su camino como partidos independientes pero que, como lo han hecho, se han servido de las coaliciones para jalar votos que, sabemos, no podrían conseguir con candidatos propios y así, en consecuencia, asegurar su registro y permanencia... pero Morena, dice AMLO no será nada de eso.

Pero en lo que vemos en qué se convierte, lo interesante será ver cómo reacciona éste y el resto de los grupos de izquierda del país. Aunque por ahí ya supimos que René Bejarano ha mandado a cercanos suyos como candidatos para la nueva planilla de funcionarios del Instituto Electoral del Distrito Federal. Además, también se habla de que al interior del PRD se buscará repartir el territorio nacional para que todas sus corrientes estén a gusto y así, todos contentos, puedan trabajar en paz.

Así comienza la batalla de las izquierdas, con la mirada puesta, de inicio, en los comicios intermedios... a ver qué tan fuertes se ven en tres años...

Orgullosos... ¿de Moctezuma?

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

El supuesto penacho de Moctezuma está bien allá en Viena. Es el hombre más despreciable en la historia de México, al parecer muerto por su gente a pedradas cuando trató de evitar la rebelión contra los españoles que lo habían hecho prisionero en su propio palacio. El relato es asombroso: Hernán Cortés y un puñado de españoles, “que no llegábamos a cuatrocientos”, dice Bernal Díaz del Castillo, penetran sin obstáculo hasta el corazón mismo del imperio famoso por la bravura de sus guerreros. Están en las entrañas del monstruo, y están solos, en medio de un lago. Con una soledad hoy no imaginable, peor que la de humanos en Marte.

Y allí ocurre un acto de magia: los invitados del emperador, alojados en un palacio de seguro sombrío a falta de vidrios, maloliente a sangre putrefacta de los sacrificios humanos que se realizan a diario nomás cruzando la acequia, rodeados por un millón de siervos en las poblaciones ribereñas, millones de kilómetros cuadrados desconocidos, ante sacerdotes pestilentes porque se untan la sangre y se les pudre en los pelos largos, a la vista de los filosos cuchillos de pedernal con que de un golpe abren el pecho y sacan el corazón palpitante: en ese mundo aterrador que por gracia de Nuestro Señor Jesucristo acabó para siempre, allí, dice con limpia prosa del Siglo de Oro:

“Por no sé qué achaque prendió Cortés a Moctezuma y en él se cumplió lo que de él se decía, que todo hombre cruel es cobarde, aunque a la verdad, era ya llegada la voluntad de Dios, porque de otra manera fuera imposible querer cuatro españoles sujetar un nuevo mundo tan grande y de tantos millares de gentes como había en aquel tiempo”. Y lo mejor: “La gente ilustrada y los capitanes mexicas todos se espantaron de tal atrevimiento y se retiraron a sus casas”.

Han de perdonar la grosería, pero la primera vez que leí este relato dije, luego de la carcajada: ¡Qué güevos, cabrón!!! A Moctezuma no lo miraban a los ojos ni sus nobles.

El mitificado amor de los pueblos originarios por la naturaleza, no fue obstáculo para que los mayas arrasaran la selva a fin de hornear piedra caliza y embellecer con estuco sus pirámides, o los aztecas mataran suficientes quetzales, un ave tan bella, para reunir 450 plumas de sus largas colas y hacer el tocado de un déspota cobardón, si acaso le perteneció pues hay serias dudas.

Lo mejor que podría hacer el Museum für Völkerkunde (Museo de Artes de los Pueblos) es emplearlo como plumero para desempolvar salas y archivos.

'...y cuando despertamos..." por Paco Calderón