diciembre 18, 2012

Contra la salud

Sergio Sarmiento (@sergiosarmient4)
Jaque Mate
Reforma

"Sin importar la belleza de la estrategia, ocasionalmente hay que ver los resultados". Winston Churchill

Lo primero en una guerra es entender quién es el enemigo y por qué estamos peleando. Después hay que tener una estrategia clara que ofrezca una razonable posibilidad de éxito. Nada eso tuvimos en el gobierno pasado en seguridad.

El presidente Enrique Peña Nieto aportó ayer, por lo menos, un objetivo acotado. Un mensaje de twitter de la Presidencia de la República señaló: "Los esfuerzos deben concentrarse en los tres delitos que más lastiman a la población: asesinatos, secuestros y extorsiones". Parece muy sencillo, pero no lo ha sido en el pasado.

Entre 2007 y 2011 se "despacharon" 684,600 averiguaciones previas en el ministerio público federal de las cuales 324,042, o sea 47.3 por ciento, fueron por "delitos contra la salud" (véase Sexto Informe de Gobierno; 2012, p. 18). El término delitos contra la salud se refiere a actos en que adultos por voluntad propia utilizan sustancias que no le hacen daño a terceros pero que algunos grupos de la sociedad piensan no deben consumirse. El comercio o la distribución de estas sustancias también quedan incluidos en esta clasificación.

Los delitos que "más lastiman a la población", como los asesinatos, secuestros y extorsiones que señaló la Presidencia, son fundamentalmente distintos a los delitos contra la salud, porque aquéllos tienen víctimas y éstos no.

La obsesión con los delitos contra la salud en el sexenio pasado hizo que se perdiera de vista el objetivo fundamental de la seguridad pública y de la procuración de justicia. Por eso de nada sirvió que se multiplicara el gasto en la materia. Tan solo la Secretaría de Seguridad Pública registró un incremento en su presupuesto programable de 19,210 millones de pesos en 2008 a 42,958 millones en 2011 (Proyecto de Presupuesto de Egresos 2013, p. 45). A esto hay que añadir los montos de la PGR, la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa, que dedican ahora la mayor parte de sus recursos a perseguir los delitos contra la salud. Habría que sumar también las transferencias de seguridad a los gobiernos estatales y municipales.

A pesar del aumento en gasto en "seguridad", el número de homicidios dolosos pasó de 8,867 en 2007 a 27,199 en 2011 (INEGI). Estos datos no incluyen los desaparecidos, que podrían ser 25 mil en el sexenio pasado (Washington Post). Son cifras dramáticas que hablan de la crudeza de una guerra que estamos perdiendo. No sólo han aumentado los muertos sino que el consumo de drogas ilegales pasó de 0.8 por ciento de la población en 2002 a 1.5 por ciento en 2010 (Encuesta Nacional de Adicciones).

Quizá no deba sorprendernos que el esfuerzo y el presupuesto en seguridad no sólo no hayan tenido éxito sino que hayan coincidido con un período de aumento en los homicidios y el consumo de drogas. La estrategia fallida no supo distinguir entre los crímenes realmente importantes, los que tienen víctimas, y los que son un problema de salud pública que debería tratarse de otro modo. Imagínese usted lo mucho que se habría logrado si en lugar de desperdiciar cientos de miles de millones de pesos en seis años en una guerra sin posibilidades de éxito hubiéramos dedicado ese dinero a tratar el problema de salud pública que representa el consumo de droga.

Tener metas claras es importante. Habrá que ver ahora si el gobierno de Peña Nieto puede aterrizar sus metas y realmente disminuir los delitos que más agravian a la sociedad. El reto de eficacia no es fácil. Pero es más fácil cumplirlo si sabemos quién es el enemigo y por qué estamos luchando.



ARRAIGO Y TESTIGOS

El nuevo procurador general de la república, Jesús Murillo Karam, está buscando eliminar la figura del arraigo y el uso de testigos comprados y de oídas. Si lo logra, México habrá tenido un avance importante en el propósito de detener a los criminales en vez de seguir llenando las cárceles con chivos expiatorios.

Las grillas de Felipe

Francisco Garfias (@panchogarfias)
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

A Felipe Calderón le sobra tiempo para grillar. Trae una intensa agenda social y partidista, advierten sus adversarios maderistas.

Pudimos confirmar que el ex presidente cena con senadores afines y ex colaboradores cercanos. “Es la banda de toda la vida, un encuentro de amigos”, nos aseguran.

El lugar lo mantuvieron en estricta reserva. Por allí se ha dicho que en casa del ex mandatario. No hubo modo de averiguarlo.

La primicia la dio ayer en este diario el columnista Enrique Aranda.

En la lista de invitados están Ernesto Cordero, Javier Lozano, Francisco Domínguez, Jorge Luis Lavalle, Roberto Gil, el diputado Max Cortázar, la ex vocera de Felipe, Alejandra Sota, y Alejandro Caso, portavoz del PAN en la Cámara alta, entre otros.

■En el campo de enfrente, el maderista, hay mucha suspicacia. Están convencidos y molestos por las “grillas internas” de Felipe.

Nos aseguran que el ex presidente ya se dio el tempo de hablar hasta con Javier Corral, el panista más perredista, “dizque” para limar asperezas.

A Alejandra Sota, por cierto, la tienen bajo sospecha. La acusan de haber filtrado a medios electrónicos grabaciones en contra de legisladores afines al jefe nacional.

“Calderón la dejó bien cobijada en la empresa editorial de una televisora”, aseguran las voces cercanas al jefe nacional.

■Gustavo Madero, por cierto, cumplió años ayer. Tuvo una pequeña comida en la sede del CEN, avenida Coyoacán, con su equipo.

Asistieron Cecilia Romero, secretaria general, Eduardo Aguilar, los ex diputados García Portillo, Carlos Alberto Pérez Cuevas, Raúl Reynoso, vocero, y Gloria Muñoz.

■No hay acuerdo todavía para el Presupuesto de Egresos de la Federación.

El PAN se opone a que se le quiten 15 mil 210 millones de pesos a obra de infraestructura; nueve mil 956 millones a Educación, y que haya “disminuciones importantes” en programas de seguridad. Lo dijo el coordinador de la bancada azul en San Lázaro, Luis Alberto Villarreal.

Eso sí, dejó clarísimo que su grupo parlamentario dará su respaldo a la lucha de Peña Nieto contra el crimen organizado. “No podemos bajar la guardia”, recalcó.

■Una fuente panista aseguró que Acción Nacional negocia dos mil millones de pesos adicionales para estados donde es gobierno. Pronto veremos si lo logran.

La intención es sacar el presupuesto el jueves. Pero no es fecha fatal. Por ser un año de elección presidencial, las negociaciones se pueden alargar hasta el 31 de diciembre.

El perredista Silvano Aureoles dijo, sin embargo, que no cree que sea necesario ir hasta esas fechas.

■Fernando Belaunzarán salió ayer muy sonriente de la reunión de la Junta de Coordinación Política de la Cámara baja. No era para menos. El órgano de gobierno en San Lázaro autorizó el punto de acuerdo que el diputado del PRD propuso para que, a partir de mayo, se realicen foros púbicos para discutir la legalización de la mariguana.

■Otro que brincaba de gusto es Mauricio Farah. Ayer se hizo el anuncio de que será propuesto al pleno para ocupar la secretaría general de la Cámara de Diputados. Requiere de dos tercios de los votos. Lo respaldan todos los grupos parlamentarios. No tiene el menor problema. Su nombramiento ya está planchado.

A Farah lo conocemos desde que era visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos cuando el titular de ese organismo era el doctor José Luis Soberanes. Allí se distinguió por su lucha en favor de los migrantes. El respeto que se ganó lo llevó a ser defensor de la audiencia de Canal 11. Hasta ayer era secretario general del IFAI, cargo en el que duró un año siete meses.

■La elección de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre como presidente del PRI-DF es un triunfo del ex jefe de Gobierno Marcelo Ebrard y una prueba más de que, para el tricolor nacional, la Ciudad de México no tiene mayor importancia.

El triunfo del hijo del Rey de la Basura fue aplastante: mil 150 votos contra 150 de la formula más cercana. Andaban lejos sus adversarios. Ni diez votos por delegación. A su rival más enconado, Juan Carlos Vázquez, lo “obligaron” a bajarse de la contienda. Señalan al PRI nacional.

Es un secreto a voces que Gutiérrez hizo alianza con Marcelo. Fue cuña del grupo de la ex senadora María de los Ángeles Moreno. Sus aliados son los que protagonizaron el episodio que terminó con la priista Rosario Guerra en el hospital y fuera del PRI. No es precisamente la cara más conveniente para iniciar la reconquista de la Ciudad de México.

Cien millones de años de árbol navideño

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Si puso árbol de Navidad natural, recuerde: el genoma de las coníferas ha permanecido igual desde hace unos 100 millones de años. Esto significa que sobrevivieron a la extinción masiva de hace 65 millones de años, la que acabó con los dinosaurios y fue causada por un impacto de gran masa en las cercanías del actual Yucatán. Dejó un cráter de 180 kilómetros de diámetro, con su mitad hoy cubierta de sedimentos marinos y aguas someras, y otra bajo el suelo de Yucatán. Ese cráter de impacto fue descubierto por ingenieros de Pemex que buscaban yacimientos de petróleo. Los mayas anduvieron atrasados en su predicción del fin del mundo.

Un estudio publicado en el último número de BMC Biology por investigadores de la Universidad Laval, Canadá, y del Servicio Forestal Canadiense, revela que el genoma de las coníferas, como el pino, el abeto y otras, ha permanecido igual desde los tiempos en que los primeros mamíferos, minúsculos, sobrevivieron a la catástrofe “maya” de Chicxulub. Los humanos que cuelguen esferas al árbol navideño tienen escasos 200 mil años como especie y su genoma ha sufrido un alto número de mutaciones, lo cual hace posible seguir la línea de nuestros antepasados.

El equipo canadiense, supervisado por Jean Bousquet, “llegó a esa conclusión luego de analizar el genoma de coníferas y compararlo con el de plantas de flor (o angiospermas). Ambos grupos de plantas comparten el mismo ancestro común, pero divergieron hace unos 300 millones de años”.

El equipo observó que el genoma de las coníferas ha permanecido sorpresivamente estable por al menos 100 millones de años, “mientras que las plantas de flor han tenido grandes cambios en ese mismo período”, lo cual es fácil de ver en la enorme variedad que va de la violeta y el tulipán a los enormes sabinos. “Esto no significa que no haya habido modificaciones a menor escala, como mutaciones genéticas”, señala Bousquet. “Sin embargo, la macroestructura del genoma en las coníferas ha permanecido notoriamente estable a través de las épocas”.

Por ese motivo solo hay unas 600 especies de coníferas, pero 400 mil de plantas de flor. Y por lo mismo hay árboles de navidad muy bellos y otros mechudos que parecen el Tío Cosa.

AVIADORES en MILENIO. Me acabo de enterar de que al colaborador de MILENIO, Epigmenio Ibarra, le pagan artículo NO enviado. Exijo lo mismo, pues a mí no me pagan si no escribo.